AUMENTA-POBREZA

Pobreza por ingresos del
mundo del trabajo alcanza
al 29,4% de los chilenos.

Un nuevo estudio de Fundación SOL estima que al medir la pobreza considerando solamente ingresos del trabajo y pensiones contributivas (es decir, sin subsidios del Estado), el número de personas en situación de pobreza pasa de 1,5 millones a 5,2 millones de chilenos. La investigación revela una situación de especial fragilidad en el caso de los adultos mayores y las personas pertenecientes a pueblos originarios.

El estudio “La pobreza del modelo chileno, la insuficiencia de los ingresos del trabajo y pensiones”, de Fundación SOL reveló que mientras la tasa oficial de pobreza por ingresos en Chile es de un 8,6%, al considerar exclusivamente los ingresos laborales y las pensiones contributivas (sin pilar solidario), la pobreza alcanza a un 29,4% de los chilenos.

La investigación utiliza la base de datos de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica CASEN 2017 para medir el impacto que tienen los subsidios estatales, la figura del alquiler imputado y los ingresos del capital en la medición de la pobreza en Chile.

Marco Kremerman, investigador de Fundación SOL y uno de los autores del estudio, explica que a través de este ejercicio se busca conocer el resultado directo del modelo económico del país. “La mayoría de las personas viven de su trabajo y/o de las pensiones contributivas que son el reflejo de la vida laboral previa a la jubilación. Con esta investigación estamos testeando el corazón del modelo chileno”.

De acuerdo a los datos presentados, si bien la pobreza oficial en Chile alcanza a un 8,9% de la población,  al no considerar los subsidios del Estado, esta sube a 12,5%. Adicionalmente, si tampoco se considera el “alquiler imputado” la pobreza asciende a un 24%. Finalmente si sólo se consideran los ingresos del trabajo y las pensiones contributivas, dejando de lado los ingresos del capital como arriendos y dividendos, la pobreza alcanza a prácticamente 3 de cada 10 chilenos/as.

La metodología oficial de la Encuesta CASEN utiliza en la medición de la pobreza la figura del “alquiler imputado”. Es decir, si una familia es dueña de una vivienda —incluso si aún está pagando el dividendo—, o bien ocupa una residencia a título de cesión o en usufructo, se le imputa como ingreso del hogar el monto equivalente al costo que tiene un arriendo en el sector donde habita.

“Esto significa que se suma como ingresos el valor del “arriendo” que están dejando de pagar. Por ejemplo, si a una persona de 65 años, que tiene una jubilación de $150.000 y es dueña de su vivienda, se le imputa un alquiler de $300.000 —dado que este es el valor promedio del arriendo en la zona donde vive— no estaría en situación de pobreza ya que se le calcularía un ingreso de $450.000”, explica Kremerman.

Pobreza del mundo del trabajo en La Araucanía alcanza el 46,1%

Las estimaciones realizadas a nivel regional por Fundación SOL, revelan que la pobreza por ingresos del trabajo y pensiones contributivas supera el 40% en tres regiones del país: Coquimbo, Ñuble y La Araucanía.

En el caso de la novena región, las cifras oficiales de pobreza por ingresos totales alcanzan un 17,2%. Sin embargo, al no considerar los subsidios de Estado, la figura del alquiler imputado y los ingresos del capital, la pobreza alcanza un 46,1%, siendo la región con el mayor nivel de pobreza en el país.

El estudio además revela la situación de vulnerabilidad económica entre las personas pertenecientes a pueblos originarios. Si bien la cifra oficial de pobreza por ingresos totales alcanza un 14,5% de esta población, si solamente se consideran los ingresos del trabajo y la pensiones contributivas, la pobreza alcanza un 38,5%, más de 10 puntos por sobre quienes no pertenecen a pueblos originarios (28,4%).

Tercera edad es el sector más vulnerable

La investigación muestra además una situación de especial fragilidad para la población de la tercera edad. Si bien las cifras oficiales sitúan la pobreza para el grupo de mayores de 60 años en un 4,5%, al no considerar las transferencias del Estado, el alquiler imputado y las ganancias asociadas a capitales, la pobreza llega a un 37,6%.

“El caso de los adultos mayores es particularmente crítico ya que la pobreza aumenta más de 8 veces. Esto devela el fracaso del sistema de pensiones contributivo que son las AFP y demuestra que es el Estado el que está sosteniendo las pensiones chilenas actuando como un parche del sistema privado para generar condiciones de subsistencia en la población”, afirma Gonzalo Durán, investigador de Fundación SOL y autor del estudio.

Línea de la pobreza y canasta alimentaria

El estudio además analizó, cuán sensible es la medición de la pobreza ante cambios en algunos parámetros, tales como la Canasta Básica de Alimentos.

Por ejemplo, si se utiliza la Canasta Alimentaria de Calidad (CAC) propuesta por el Ministerio de Salud —equivalente a un aumento de un 36,1% del costo de la canasta de referencia—, la pobreza por ingresos totales llegaría a un 19,8%.

“Esto significa que, si utilizamos criterios de alimentación más exigentes para la población, 1 de cada 5 chilenos/as se encontraría en situación de pobreza. En el caso de la pobreza por ingresos del trabajo y pensiones contributivas, esta llegaría a 42,8%, lo que equivale a casi 7,6 millones de personas. Es como hablar de otro país”, explica Durán.

ClariNet