DESARROLLO-CHILE

Para que Chile posea indicadores
por sobre el promedio de los
países de la OCDE, es vital que su
matriz productiva se vea volcada a
la inversión de I+D+i, con lo cual se
busca generar valor a cada producto
exportado y no tan solo extraer la
materia prima para enviar al exterior,
donde luego será comprada con un
valor agregado proveniente
de otro país.

Por Ronald Kliebs*

Algunas definiciones

El desarrollo en términos teóricos es acuñado a mediados de los años 40’s, donde empezaron a cobrar relevancia los criterios para definir qué países cumplían las características que los catalogarían como países desarrollados.

Uno de los principales teóricos de este concepto es el economista Amartya Sen (premio nobel de economía), quien propone que el desarrollo está vinculado al avance del bienestar de las personas y de su libertad. Por otro lado, es posible observar que este concepto está ligado estrechamente con un área de estudio de la economía, la que pone énfasis en la medición del PIB, industrialización de los países y progresos tecnológicos.

Además, considerando algunas apreciaciones de Stiglitz, otrora premio nobel de economía al igual que Sen, y quien hace algunos meses estuvo en Chile criticando varias de las políticas que configuran nuestro modelo económico por su carácter neoliberal, considera que el desarrollo se ve más como un proceso de cambio organizacional y no como un proceso de acumulación de capital, una clara diferencia de lo que muchos (en Chile sobre todo) creen como correcto.

Por último, es fundamental –aunque poco se habla- diferenciar los conceptos de crecimiento económico con desarrollo económico, pues el primero muestra solo el aumento de la riqueza en la población a nivel general, mientras que el desarrollo busca mejorar las condiciones y la calidad de vida de la población, siendo este último un procesos mucho más complejo que tan solo analizar el crecimiento del Producto Interno Bruto de cada país.

Que ocurre hoy en Chile

En Chile el desarrollo está basado y sobre todo vinculado estrechamente al incremento de los indicadores del PIB. Lo anterior, pues todos hemos escuchado en la televisión, radio o medios de prensa escrita que lo que más se busca en términos económicos es el aumento del crecimiento de la economía, esto se puede observar desde el Banco Central hasta las consultoras económicas, quienes “juegan a adivinar”, bajo modelos predictivos, cuáles serán las tasas de crecimiento proyectadas para el país. Si bien, esto es clave para las inversiones extranjeras y las categorías en las cuales posicionarán a los países las empresas aseguradoras de inversiones, también es cierto que no debe ser lo único importante para los actores de la economía chilena, latinoamericana y mundial.

Para que Chile posea indicadores por sobre el promedio de los países de la OCDE, es vital que su matriz productiva se vea volcada a la inversión de I+D+i, con lo cual se busca generar valor a cada producto exportado y no tan solo extraer la materia prima para enviar al exterior, donde luego será comprada con un valor agregado proveniente de otro país.

Es importante, que en este sentido, el aumento de la inversión público y privada en I+D+i debe ir de la mano con profundas reformas a los sistemas educativos, tributarios y de inversión. Puesto que en el primer caso, la necesidad de abordar una nueva matriz productiva irá de la mano de personas cualificadas tanto a nivel técnico como a nivel universitario, bien hace hoy en día ChileValora en estudiar este tipo de cualificaciones para una mejora constante del capital humano altamente calificado.

En términos tributarios, es vital generar un cambio en la descentralización fiscal y económica del país, fomentando que las casas matrices de las grandes empresas dejen los impuestos en los lugares donde se producen las externalidades que conllevan los procesos productivos. Y en cuanto a las inversiones, cabe destacar la necesidad de aumentar los impuestos para empresas extranjeras que vengan a extraer materia prima en nuestro territorio, donde si bien existirá una merma en la inversión, esta debe ser consecuente con las externalidades que se producen ya sean en términos medio ambientales, políticos y de la propia comunidad.

Que ocurre en La Araucanía

Tomando en consideración el inserto publicado el pasado miércoles 11 de enero en el diario La Tercera, en el cual la SOFOFA hace hincapié en la ausencia de un Estado de Derecho aludiendo a la poca reacción del gobierno ante los sucesos acaecido en los últimos meses, es importante considerar que no tan solo los hechos de violencia, sufridos por el pueblo mapuche o los latifundistas de la región, han generado una baja en la inversión regional sino que además, hoy en día existe resistencia de ciertos proyectos que afecten el medio ambiente, por lo que la preservación del territorio está por sobre las inversiones extranjeras.

La Araucanía es una región que tiene a la mayor parte de su población en las zonas urbanas y que proporcionalmente a su número de habitantes es la que posee un mayor porcentaje de personas que se reconocen mapuche.

En términos del empleo regional el porcentaje lo posee el comercio y el sector agropecuario-silvícola. En este sentido, cabe destacar, que si bien existe una inversión fuerte en términos del sector forestal y celulosa, es este propio sector el que aporta a la sequía, la deforestación y la baja calidad de los suelos, lo cual afecta directamente a las comunidades que habitan dicho territorio.

*Ronald Kliebs Yáñez. Presidente JS Región de La Araucanía .Docente Dpto. Ingeniería Industrial y de Sistemas Universidad de La Frontera

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