MILICO-PRESO

Número 2 del Ejército
renuncia a su cargo y
queda detenido.

John Griffiths dejó su puesto como jefe del Estado Mayor debido a la investigación que la ministra en visita Romy Rutherford lleva en su contra. De acuerdo a las indagatorias, Griffiths habría hecho mal uso de pasajes aéreos entre 2009 y 2014 y por ellos recibió una devolución de $44 millones.

Durante la tarde de este martes, el general John Griffiths renunció a su cargo como jefe del Estado Mayor, es decir, el segundo mando del Ejército, debido a la investigación que la ministra en visita Romy Rutherford lleva en su contra por fraude al fisco.

Según las indagatorias, Griffiths habría hecho mal uso de pasajes aéreos entre 2009 y 2014, cuando ocupaba el cargo de secretario general del entonces comandante en jefe del Ejército, Juan Miguel Fuente-alba, y por ellos recibió una devolución de $44 millones. Fuente-alba, en tanto, por estos días enfrenta una querella del Consejo de Defensa del Estado por fraude fiscal y se le investiga por presunto enriquecimiento ilícito.

La renuncia de Griffiths se conoció luego de que el uniformado llegara durante esta jornada hasta la oficina de Rutherford en los Tribunales de Justicia, donde fue notificado de los cargos por los que es investigado. Luego, fue trasladado hasta el Batallón de Policia Militar (BPM) en el Comando de Telecomunicaciones de Ejército, ubicado en la comuna de Peñalolén, donde quedó en calidad de detenido.

Desde el Ejército se pronunciaron al respecto a través de un comunicado, en el que señalaron “lamentar profundamente la situación que afecta al General Griffiths quien, en consideración al cargo que ocupa y en un acto que refleja su compromiso con los intereses superiores de la institución, ha presentado su renuncia voluntaria al Ejército. Esta decisión no implica de su parte reconocimiento de culpabilidad en el delito que se le imputa, pero fue tomada comprendiendo que su situación procesal es incompatible con su permanencia en el servicio activo del Ejército”. 

 

El mal momento del Ejército

 

Renunciado y detenido jefe del Estado Mayor, John Griffiths, por fraude al fisco. Comisión de Defensa citó a ministro Alberto Espina.

Equipo ES. 17/10/018. Se le vino la noche a una de las instituciones más poderosas e impunes del país. El Ejército chileno en los últimos días recibió varios golpes con las renuncias y destituciones de importantes altos mandos de la organización castrense, debido a procesamientos por “fraudes reiterados” y en otros casos por “responsabilidades de mando”.

Tras 38 años en la institución el jefe del Estado Mayor y segundo hombre del Ejército, general John Griffiths, renunció este martes al organismo militar luego de ser notificado de su procesamiento por fraude al fisco, por una suma que alcanza los 44,6 millones de pesos.

La institución esquivó la decisión durante varias semanas, sin embargo, la orden emitida por la ministra de la Corte Marcial y de la Corte de Apelaciones de Santiago, Romy Rutherford, obligó al uniformado a presentar su renuncia. Griffiths se encuentra detenido en el Batallón de Policía Militar de Peñalolén por orden de la jueza.

Cabe recordar que el procesamiento del alto mando es resultado de la investigación de una línea del fraude a la Ley Reservada del Cobre. En este caso se indagaron viajes que realizaron varios coroneles y generales, quienes compraban pasajes con cargo al Ejército. Luego, y utilizando agencias de viaje, cambiaban los destinos originales para acudir a otros, con fines de vacaciones familiares.

Veinticuatro horas antes de la renuncia del segundo hombre más importante del Ejército, la misma institución tuvo que llamar a retiro por “responsabilidades de mando” al director de la Escuela Militar, coronel Germán Villarroel, por permitir que en una actividad deportiva se rindiera homenaje a exoficiales condenados por crímenes de lesa humanidad perpetrados en la dictadura cívico militar.

Junto con él se dio de baja al coronel Miguel Krassnoff Bassa, hijo del otrora brigadier preso en Punta Peuco, Miguel Krassnoff Martchenko, ya que sin mediar aviso rindió honores a su padre, que tiene condenas por más de 600 años como violador de derechos humanos.

La situación fue un duro golpe para la rama castrense, ya que el coronel Villarroel era el responsable de la formación de nuevos oficiales y porque el Gobierno a través del ministro de Defensa, Alberto Espina, consideró adecuada la salida de los uniformados, en especial, la de Villarroel, porque permitió el acto y no ejerció su mando frenando el reconocimiento a exmilitares condenados por la justicia.

Estos complejos movimientos para el Ejército se dan justo cuando organizaciones sociales y dirigentes políticos están cuestionado a las Fuerzas Armadas por estas acciones reivindicativas del terrorismo de Estado que se desplegó en la dictadura y por la nula información que han entregado respecto a los detenidos desaparecidos y otras causas de derechos humanos, con lo cual demostrarían que la esencia pinochetista y los fantasmas de los genocidas siguen presentes en la formación de los futuros militares.

“Las Fuerzas Armadas siguen siendo esencialmente pinochetistas y por eso que no cooperan en nada con el esclarecimiento de las violaciones de derechos humanos, porque si tuviesen una visión distinta ellos entregarían todos los antecedentes que tienen, pero prefieren negarlos”, dijo el diputado del Partido Comunista, Hugo Gutiérrez.

En la misma línea, la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desparecidos, Lorena Pizarro, apuntó que el homenaje a Krassnoff “demuestra la permanente presencia de las figuras de los genocidas en las instituciones castrenses de Chile, porque que en una institución del Ejército se reivindique el terrorismo de Estado, lo que se ha hecho es decirle a las nuevas generaciones que está bien asesinar, torturar, violar y hacer desaparecer personas por pensar distintos y eso no lo vamos a permitir”.

Asimismo, la justicia sigue investigando al Ejército y condenando a funcionarios, por el millonario desfalco a la Ley Reservada del Cobre –Milicogate-. También continúan las indagaciones al ex comandante en jefe del Ejército, Juan Miguel Fuente-Alba, por fraude al fisco con diversas aristas.

La citación al ministro

La Comisión de Defensa de la Cámara de Diputado citó al ministro de Defensa, Alberto Espina, para que explique estos últimos hechos que ha experimentado el Ejército.

El presidente de la instancia, diputado Guillermo Teillier, sostuvo que “todas aquellas cosas que atentan contra los derechos humanos y los actos de corrupción los condeno rotundamente, cualquiera sea el origen o la institución, y la justicia debe actuar con el máximo de rigurosidad”.

Sobre la responsabilidades que podrían caer sobre el comandante en jefe del Ejército, Ricardo Martínez, el diputado explicó que “en este caso se trata de la autoridad máxima del Ejército, por eso que antes de dar una opinión de la factibilidad del retiro o no, que le corresponde además al Presidente de la República pedirlo o no, nosotros queremos escuchar al ministro de Defensa”.

ClariNet