ESTAFAS-MILICOS8

Investigan cuenta en EE.UU.
de exjefe de Finanzas de la
comandancia en
Jefe del Ejército.

Ministra en visita, Romy Rutherford, envió exhorto internacional a Estados Unidos para acceder a los productos financieros, movimientos y eventuales comisiones de confianza que el coronel Sergio Vásquez Undurraga mantuvo en su cuenta del banco HSBC durante su estadía como jefe de finanzas en la Misióm Militar de Chile en Washington.

El militar declaró en la causa conocida como Milicogate, que el excomandante en Jefe del Ejército, Humberto Oviedo, contaba con un fondo de libre disposición en el que se manejaban millonarias sumas sin que existiera ningún registro de ello.

La Misión Militar de Chile en Washington, Estados Unidos, es una de las destinaciones del continente americano más apetecidas por los oficiales. Los agregados castrenses, con grado de general, ven su sueldo incrementado ya que se paga en dólares de acuerdo a nivel de vida del país. Entre agosto de 2012 y septiembre de 2013, el coronel Sergio Vásquez Undurraga fue uno de esos beneficiados oficiales que le tocó participar de la misión chilena en Washington como encargado de finanzas.

El cargo no era nuevo para Vásquez. Entre 2006 y 2012 y luego, entre 2014 y 2016, estuvo en Chile desempeñándose como jefe de Finanzas de la comandancia en Jefe del Ejército.

Es decir, fue el encargado de los dineros de los excomandates en jefe Oscar Izurieta, Juan Migual Fuente-Alba y Humberto Oviedo.

Pero a comienzos de 2017 tuvo un revés y fue destinado al Centro de Estudios e Investigaciones Militares (Cescim). ¿La razón? Vásquez fue procesado, en enero de 2017, por el presunto delito de “aumento injustificado de su patrimonio” en el marco del caso conocido como Milicogate, desfalco por un monto superior a los 6 mil millones de pesos a los fondos de la Ley Reservada del Cobre.

En enero de este año la Corte Marcial revocó el procesamiento sobre Vásquez.

Pero eso no quiere decir que no continúe la investigación en su contra. El coronel sigue como inculpado en la causa que lleva adelante la ministra en visita civil de la Corte Marcial, Romy Rutherford, quien sospecha que el militar se habría apropiado de unos 134 millones de pesos. Y no sólo eso. También cree que dineros provenientes de la comandancia en Jefe Ejército, al menos desde 2012, podrían haber llegado a la cuenta corriente que el oficial abrió en el banco HSBC, en Estados Unidos, donde recibía su sueldo.

El 29 de enero pasado, la magistrada Rutherford ingresó a la Corte Suprema un exhorto internacional dirigido a la autoridad estadounidense para que entregue todos los antecedentes de los productos financieros que Vásquez Undurraga mantuvo en el HSBC. “Uno de los aspectos que es materia de esta investigación penal, tiene que ver con la averiguación de las fuentes o el origen del patrimonio (inmuebles, vehículos, activos e inversiones) que registra y que acumuló el coronel de Ejército durante el ejercicio de su cargo”, dice Rutherford en el exhorto, que la Unidad de Investigación de Radio Bío Bío publica íntegramente acá.

Según la magistrada, “el patrimonio (de Vásquez) determinado hasta ahora no resultaría proporcionado a sus ingresos (remuneraciones como funcionario público)”.

En el expediente se encuentra acreditado que el militar saldó una deuda hipotecaria de 31 millones de pesos en efectivo. También que compró un bien inmueble al contado en la zona de Villarrica por 66 millones de pesos. Además, adquirió un departamento por otros 80 millones de pesos a nombre de su esposa en Reñaca, cancelado también al contado. A Vásquez también se le acreditó la propiedad de cuatro automóviles, por 47 millones de pesos en total, el pago de una tarjeta de crédito por 51 millones de pesos y la cancelación del cupo internacional de la misma por 87 mil dólares, unos 52 millones de pesos al valor del dólar actual.

Las sospechas de Rutherford recaen en el sueldo de Vásquez, cifra que no alcanzaría para justificar la compra al contado de todos sus bienes. El coronel de Ejército percibió, mientras estuvo un año en Estados Unidos, un sueldo mensual en torno a los 11 mil dólares, unos 6 millones de pesos. En Chile, en tanto, Vásquez ha percibido una remuneración que ha variado entre 1,9 millones de pesos y 3 millones de pesos mensuales.

El pedido internacional de colaboración busca acceder también a los productos agregados a dicha cuenta, la identidad de personas y empresas que habrían operado con ella, egresos e ingresos, vales de depósitos, transferencias, cuentas de origen y destino, y si figuran terceros como “adicionales”. La ministra, además, solicitó si la entidad financiera recibió de parte del coronel Vásquez alguna “comisión de confianza” de terceras personas.

“Todo ello con la finalidad de precisar o determinar la identidad, tanto de la o de las personas que efectuaran las correspondientes provisiones de fondos, como aquellas a cuyo favor pudieron girarse, total o parcialmente los dineros”, escribió Rutherford, basando su petición en las convenciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) contra la corrupción y el crimen organizado.

En todo caso, Vásquez Undurraga accedió unilateralmente al levantamiento del secreto bancario, antes que la magistrada lo hiciera de oficio.

Aparece Oviedo

La carta rogatoria apunta a la cuenta que mantuvo Vásquez Undurraga entre 2012 y 2013 en el HSBC. Pero el 20 de noviembre de 2017, poco antes de ese exhorto internacional, el coronel declaró ante Rutherford revelando un desconocido sistema de uso de recursos por parte del excomandante en Jefe del Ejército, Humberto Oviedo.

Básicamente, en la jefatura de la institución castrense existía un fondo de gasto de libre disponibilidad para Oviedo, sin que quedara registro alguno de la operación, para materias de seguridad, entre otras. Así, al menos, da cuenta el testimonio de Vásquez Undurraga en el proceso judicial (revisa acá su declaración).

“(Él) general Oviedo me decía que necesitaba una cantidad determinada de dinero, sin necesidad de justificar para qué la necesitaba, ante lo cual yo le pedía esta cantidad al director de Finanzas del Ejército, Jorge Rojas Meissner (…) Esto se hacía todo de forma verbal, no existen registros físicos”, explicó Vásquez Undurraga ante Rutherford. “En todo caso, esto ya estaba conversado previamente entre el comandante en Jefe de la época, que era el general Oviedo. El general Rojas (Jorge Rojas, director de Finanzas del Ejército, entre 2014 y 2016), por ejemplo, me decía que debía hacérseme entrega de 2 millones 400 mil pesos para serles entregados a los ex comandantes en Jefe del Ejército en forma personalizada, en cantidades de 800 mil pesos a cada uno. Ignoro cómo manejaba este tema la dirección de Finanzas para justificar las salidas de estos dineros”.

Patrimonio en ascenso

La evolución que ha experimentado el investigado patrimonio de Sergio Vásquez en los últimos años ha sido de un incremento constante. Así se constata al revisar las declaraciones de patrimonio e intereses que ha entregado el coronel del Ejército a la Contraloría General de la República (CGR), a las que tuvo acceso Radio Bío Bío a través de la Ley de Transparencia.

El jueves 11 de septiembre de 2014, cuando se cumplían 41 años del golpe de Estado, Vásquez declaró por primera vez sus intereses y su patrimonio ante el organismo fiscalizador. En esa fecha tenía 44 años, ostentaba el grado de teniente coronel y llevaba siete meses como jefe del Departamento de Finanzas de la comandancia en Jefe del Ejército, labor por la que recibía 2,1 millones de pesos mensuales. Anteriormente, percibía un sueldo de 1,9 millones de pesos.

Entre los bienes que acumulaba tras 27 años en la institución castrense se encontraban dos propiedades; una ubicada en Quinteros, V Región, que adquirió en 1997, cuyo avalúo fiscal no fue especificado. La otra estaba en Huechuraba, la había comprado en 2005 y su avalúo fiscal era de 36,4 millones de pesos. A lo anterior se sumaban dos vehículos: una camioneta marca Mazda, modelo CX5, del año 2013, y un automóvil marca Hyundai, modelo EON GLS, del 2014. En el documento no se precisó el respectivo avalúo fiscal de cada uno.

A su vez, registraba un pasivo por 40 millones de pesos correspondiente a una deuda hipotecaria que mantenía con el Banco BCI.

La segunda ocasión en que Vásquez debió transparentar sus bienes ante la Contraloría fue el martes 22 de diciembre de 2015. Para entonces había sido ascendido al rango de coronel, aunque permanecía en el mismo cargo y ganando el mismo sueldo que antes.

A las dos propiedades que había declarado en septiembre de 2014 se agregaron dos. Una de ellas tenía domicilio en Santiago y la había comprado en 1999. Es decir, no la informó como correspondía el año anterior. El valor fiscal de ésta ascendía a 19 millones de pesos. La otra era la vivienda ubicada en Villarrica que compró en 2015 en 66 millones de pesos, los que pagó al contado, lo que formó parte de los antecedentes que tuvo a la vista el ministro Omar Astudillo para encausarlo por enriquecimiento ilícito, tras experimentar un aumento injustificado de su patrimonio. En el documento se consigna que el avalúo fiscal de este inmueble alcanzaba en ese tiempo a 5,8 millones de pesos.

Este no fue el único ámbito en el que Vásquez protagonizó movimientos entre la primera y segunda declaración ante la CGR. También ocurrió algo similar con sus vehículos. Además de precisar que el avalúo fiscal de su Mazda CX5, año 2013, era de 10,5 millones de pesos, el coronel informó que cambió su Hyundai EON GLS de 2014 por uno de la misma marca, pero un año más nuevo. Este automóvil quedó registrado con un valor fiscal de 6,3 millones de pesos.

Ese año además incluyó otro bien dentro de su patrimonio: un depósito a plazo de 13,5 millones de pesos en el Banco BCI. Así, sus bienes y valores acumulaban en ese tiempo un monto total de 90 millones de pesos.

Por otra parte, ya no tenía pasivos, pues en el intertanto saldó al contado la deuda hipotecaria por 33 millones de pesos que tenía con el Bci.

Dos movimientos

Después de que fue acusado por el magistrado Astudillo, en marzo del año pasado, Vásquez fue removido del área de finanzas de la comandancia en Jefe del Ejército y lo reasignaron al Cesim. Pese a esta maniobra, mantuvo su remuneración mensual, que en ese entonces había subido a 2,8 millones de pesos.

Estando en ese cargo, a fines de 2017 entregó su última declaración de patrimonio e intereses al organismo fiscalizador del Ejército. En ella indicó que seguía teniendo las mismas cuatro propiedades que antes.

Pero donde sí realizó varios movimientos fue en sus vehículos. Esta vez informó que tenía tres: un station wagon marca Honda, modelo CRV, año 2016, con un avalúo fiscal de 18,6 millones de pesos; un automóvil Hyundai, modelo I 10, 2015, con un valor fiscal de 5,7 millones de pesos; y un station wagon Mitsubishi, modelo new outlander K2, 2011, valorizado en 7,7 millones de pesos.

Sumado a ello, en el documento aparece un depósito a plazo en el Banco Bci por un monto de 1,4 millón de pesos. De este modo, su patrimonio, de acuerdo a estos antecedentes, llega a cerca de 123 millones de pesos.

En esta última declaración también surgió un nuevo antecedente en el ítem pasivos, ya que figura un crédito hipotecario por 62 millones de pesos otorgado por la Caja de Previsión de la Defensa Nacional (Capredena).

Radio Bío Bío consultó al Ejército su versión. Respecto al envío del exhorto internacional, indicó que este último está incoado en el marco de una investigación de “un órgano jurisdiccional”.

La institución explicó que Vásquez Undurraga fue cambiado de funciones en 2017. Es decir, desde la jefatura de Finanzas de la comandancia en Jefe del Ejército al “Centro de Estudios Militares del Ejército, asumiendo nuevas funciones en este organismo”. En 2018, en tanto fue nuevamente asignado a otras labores, al Comando de Industria Militar e Ingeniería (CIMI).

Asimismo, indicaron que no se realiza actualmente ninguna investigación interna, toda vez que Vásquez Undurraga, luego de ser procesado por el ministro Omar Astudillo, su encausamiento fue revocado por la Corte Marcial. Vásquez, en tanto, no respondió los múltiples llamados de este medio.

ClariNet