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FUENTE-ALBA8

La defensa de Juan Manuel
Fuentealba, probablemente el
militar más corrupto desde
Pinochet, solicitó que la arista
de la causa que investiga el
ministro Omar Astudillo,
precisamente la de su propio
enriqucimiento ilícito, pase a la
jurisdicción de la Justicia Militar.

De acuerdo a informaciones del Poder Judicial, la defensa del ex Comandante en Jefe del Ejército, Juan Miguel Fuente-Alba, solicitó que la causa de Milicogate pase a la jurisdicción de la justicia militar.

La Fiscalía lleva a cabo una investigación por un multimillonario fraude al Ejército utilizando los fondos de la Ley Reservada del Cobre a partir del Comando de Apoyo a la Fuerza.

Desde su perspectiva es lógico, porque sabe que en la Justicia Militar ningún juez o fiscal de menor rango condenará a un general, por mucho que esté en situación de retiro.

De hecho, la semana pasada la Justicia Militar revocó el procesamiento que dictó el ministro Omar Astudillo en contra de tres generales en retiro, por el delito de incumplimiento de deberes militares, beneficiando a los generales en retiro Antonio Cordero Kehr, Jorge Salas Kurte y Miguel Muñoz Farías, quienes en el Comando de Apoyo a la Fuerza (CAF) tenían la responsabilidad de controlar los fondos asignados por la Ley Reservada del Cobre.

Pero, en derecho, la solicitud no corresponde.

La Justicia Militar, ese instrumento del estamento uniformado para autonomizarse en todo lo que pueda del mundo civil, está concebida para delitos típicamente militares, o cometidos en tiempos de guerra.

Que se sepa, la defraudación de caudales públicos no es un delito militar.

De hecho, la defraudación al Ejército ocurrió durante la jefatura de Fuente-Alba, es decir, entre 2010 y 2014, durante el Gobierno de Sebastián Piñera, bajo la supervisión de los ministros de Defensa Jaime Ravinet, Alfonso Vargas, Andrés Allamand y Rodrigo Hinzpeter.  

En ese mismo lapso de tiempo, el patrimonio del general (r) creció inexplicablemente hasta alcanzar los $1.500 millones; lo que llama la atención, por cuanto al terminar su mandato su sueldo era de $3.564.164.

En agosto de 2016, una completa investigación del programa En la Mira, de Chilevisión, sobre la base de testimonios de militares en activo o retirados,  algunos identificados, pero otros que optaron por el anonimato, develó la verdadera trama que hay detrás del Milicogate, que como es obvio y natural, no podría haberse realizado sin participación de oficiales superiores, incluso al nivel del alto mando.

Vea el programa.

Sin embargo, la estrategia del Estado para evitar peligrosos daños colaterales, consiste, en lo penal, establecer un corte en los actuales inculpados el ex coronel Clovis Montero, la sargento Millaray Simunovic, los suboficiales Claudio González y Miguel Escobar y el cabo Juan Carlos Cruz. y los proveedores civiles del Ejército Francisco Huincahue, Raúl Fuentes Quintanilla, César Fuentes Campusano, Waldo Pinto y Pedro Salinas Reyes, mientras que al perjuicio fiscal se le colocó un tope de cinco mil millones de pesos.

Y en lo político, el límite llega hasta las conclusiones de la Comisión; en el sentido de que hubo serias fallas en los mecanismos de control del Ejército, las cuales, se asegura no se sabe sobre qué bases, que se habrían corregido y no se volverían a repetir.

¡Pamplinas!.

Lo que hay es una vasta operación de impunidad, algunos por acción, otros por omisión, tendiente a acotar los daños de uno de los mayores fraudes en la historia del país, comparables a los que perpetró la dictadura, los cuales permitieron a) el enriquecimiento ilícito de la familia Pinochet y b) la privatización de las principales empresas y activos del país, en cuya administración hoy están muchos de los privatizadores, partiendo por Hernán Büchi.  

Respecto al ex comandante Juan Miguel Fuente-Alba, el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago fijó la audiencia de incompetencia inhibitoria de la causa para el 10 de febrero, donde se decidirá si pasa o no a jurisdicción militar.

Si la causa pasa a la Justicia Militar, la estrategia de la impunidad respecto al milicogate habrá dado un paso sustantivo.

ClariNet