EMPRESA-ELECTRIICA8

La Compañía General
de Electricidad
(CGE) es la encargada del tendido
eléctrico de toda la sexta región.
En 2016 acumuló el 80% de las
sanciones de la Superintendencia y
las querellas en su contra como
posibles causantes de incendios
llegan a la decena.

Por Francisco Parra

El fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias, irrumpió el fin de semana presentando su tesis de la causa del peor incendio en la historia de Pumanque, que ha consumido más de 48 mil hectáreas: la Compañía General de Electricidad (CGE), encargada del tendido eléctrico de toda la sexta región. La misma empresa fue la más sancionada durante 2016 por la Superintendencia de Energía y Combustible (SEC) y tiene más de un lío judicial por el mismo problema de incendios.

Un testigo habría presenciado cómo ramas de eucaliptus habrían entrado en contacto con el tendido eléctrico, produciendo chispas e incendiando un material inflamable que estaba cerca, según dijo a Carabineros.

Con dicho testimonio en la mano, Arias disparó: “Estamos analizando formalizar a los dueños de la empresa del tendido eléctrico. El tema de la imputación penal va recaer sobre aquel que cometió un acto negligente. Estos son delitos de omisión, que consisten en no haber evitado lo evitable teniendo la obligación de hacerlo, en este caso la Ley Eléctrica es bastante clara”.

Tanto bomberos como la Conaf salieron a respaldar la tesis de Arias, pues por lo que han visto en terreno, preliminarmente sostienen lo mismo: Ausencia de franja de seguridad y tendido eléctrico sin mantención. 

Hoy están en la mira de la Fiscalía 15 incendios ligados a presunta negligencia por parte de las compañías eléctricas. Dos de ellos han sido particularmente desvatadores:  En Paredones, con más de 6 mil hectáreas bajo fuego; y el de Pumanque, con más de 48 mil hectáreas quemadas, sindicado además como el peor incendio de la historia de la localidad.

Desde CGE, la empresa eléctrica de propiedad de la gigante española Gas Natural Fenosa, sindicada la posible causante del siniestro, pidieron prudencia y criticaron a Arias. Sin embargo, no es la primera vez que se la acusa de ser causante de incendios.

En total, en los últimos 4 años las querellas de agrícolas y dueños de tierras contra CGE llegan a la decena. En todas, se repite la misma historia: Escasa protección, tendidos que hacen contacto con árboles, chispas que caen y llamas que empiezan a tomarse el lugar.

En enero de 2014, un gran incendio afectó a la comuna de Pencahue. Un testigo, trabajador de Forestal Arauco, declaró ante Carabineros que el siniestro “se habría iniciado por fatiga de material de cables eléctricos”. Uno de ellos, desnudo, hizo contacto con ramas la especie arbórea del lugar, “y como consecuencia de ese contacto, se desprendió material incandescente como piñas y cículas que cayeron al suelo, a la vez cubierto por este mismo material, dando origen al fuego”.

El Juzgado de Garantía de Talca recibió un informe pericial de Carabineros que en sus conclusiones establece que “existe un alto grado de certeza de que los hechos ocurridos el día 4 de enero del año 2014 se hayan originado a consecuencia del contacto de la línea aérea a través de su conductor desnudo, con la especie arbórea existente en el lugar”.

Dichas pruebas se esparcieron por la justicia. En mayo de 2015, el empresario forestal Ramiro Plaza demandó a CGE. Unos meses después, los también agrícolas Claudio Rojas, Emilia Pérez y la sociedad Aserraderos Foresco habían hecho lo mismo, apelando a las mismas pruebas.

Un mes después del incendio en Pencahue, otro siniestro afectó a Curepto. Y de nuevo, se repite la historia de la línea eléctrica que roza con ramas de eucaliptus del lugar. También se acusa que no se contaba con faja de protección y que la zona debía permanecer limpia por responsabilidad de la empresa.

En enero de 2012, un incendio azotó a la comuna de Cauquenes, específicamente en el sector de Chorrillos. Según un informe del Laboratorio de Criminalística de Carabineros, la “causa del fuego fue generado por el contacto entre el cable de tendido eléctrico y la cola de los arbustos (espino) ya que este último mantiene sus hojas, por medio de la fatiga material, cediendo la cruceta, lo que provocó que hizo que los cables cayeran y tomaran contacto con los arbustos, lo que originó una pavesa, cayendo esta a la superficie del suelo y provocándose la propagación del fuego”.

El documento está citado en dos demandas distintas en el Juzgado de Letras de Cauquenes, en las que 9 personas acusan a CGE de ser responsable del siniestro.

Otro devastador siniestro se dio en enero de 2013, en Pumanque, misma localidad que hoy está en la atención de todos por el actual incendio. Y de nuevo, la misma historia: falta de mantención de franja de seguridad, líneas eléctricas entran en contacto con ramas de eucaliptus y empieza el fuego.

“El punto de origen del incendio ubicado bajo un tendido eléctrico el cual se encontraba cubierto de vegetación y en donde no se cumplieron las normas de mantener una faja limpia de vegetación de suficiente anchura. El cable de la línea eléctrica se encontraba en contacto con las ramas de los árboles y las evidencias en el terreno indican sin dudas que el fuego se origino debido al roce de las ramas con el cable eléctrico o bien por un corte de este“, dice una querella presentada en el Primer Juzgado de Letras de Santa Cruz.

Y en 2008, la Corte Suprema determinó que CGE debía pagar 50 millones de pesos a un poblador que sufrió un incendio por falla en el tendido eléctrico a cargo de la empresa.

3 mil millones en sanciones en 2016

El 14 de noviembre de 2016, la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) advirtió a CGE que debía realizar mantención del tendido eléctrico en Santa Cruz, instándola a “retirar de la vecindad de la línea toda vegetación o material que pueda poner en peligro la línea en caso de incendio”.

El día siguiente se produjo el primer incendio de la temporada en la pequeña localidad de la sexta región, precisamente por una falla en el tendido eléctrico.

En 2016, la SEC aplicó más de 1.500 sanciones a empresas de electricidad. CGE acumuló el 80% del total de las multas, a un costo de $3.800 millones.

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