ALTO-MAIPO

Para evitar daño irreparable a
la cantidad y calidad de las
aguas que abastecen
a santiaguinos.

Concejala de San José de Maipo solicitó una medida cautelar para que el Tribunal Ambiental verifique los perjuicios de la construcción del túnel causados por el rompimiento de napas subterráneas.

El escrito acusa de negligencia a la Superintendencia de Medioambiente por no cumplir con su rol fiscalizador y admitir que Alto Maipo vulnere las disposiciones de su RCA.

El Cajón del Maipo se suma a las zonas de sacrificio intervenidas por Aesgener, como Quinteros-Puchuncaví, sostuvo la autoridad local.

Con el fin de “evitar la perpetuación de un peligro inminente de un daño irreparable sobre el ecosistema” llegó hasta el segundo tribunal ambiental de Santiago la concejal Maite Birke en representación de diversos vecinos,

acompañada de su abogada Alejandra Donoso, de la Defensoría Ambiental, donde solicitó que se decrete una medida cautelar en virtud del artículo 24 de la Ley 20.600 -que creó estos tribunales especializados- que permite resguardar un interés jurídicamente tutelado cuando hay “verosimilitud” en “la pretensión invocada”.

La precautoria busca evitar la consumación del riesgo que corren las aguas de Santiago provocado por la permanente conducta infraccional de Alto Maipo y por la  indolencia de la Superintendencia de Medioambiente que permite que la empresa vulnere su Resolución de Calificación Ambiental, en una serie de aspectos, principalmente en relación a los recursos hídricos.

El extenso escrito explica al tribunal ambiental por qué es urgente que la Dirección General de Aguas efectúe un estudio respecto de la cantidad de agua que aflora en los túneles y que luego es descargada a los ríos y esteros de la zona desecando las napas subterráneas y la razón es que el volumen que se bota a los cauces superficiales es casi el doble de la capacidad de absorción que tiene la tierra. Es así, como en el Sector Hidrogeológico Estero El Manzano, por ejemplo,  Alto Maipo ha reconocido que está descargando a razón de 40 litros por segundo, en tanto, la capacidad de recarga de esa zona, es de 26,6 litros por segundo. Esa posibilidad de absorción del suelo, además, está ligada a las lluvias y nieves cuya presencia ha descendido abruptamente por el cambio climático, entre otras razones.

El segundo aspecto se relaciona con la realización de un estudio de la calidad de las aguas. Alto Maipo, en el infructuoso intento por impermeabilizar las obras, porque las aguas obstaculizan su avance, ha estado utilizando toneladas de elementos químicos y respecto de los cuales, la Superintendencia de Medioambiente se ha negado a medir su nivel de toxicidad, a pesar que las aguas del Maipo son luego consumidas como agua potable por el 80 por ciento de los santiaguinos y son ocupadas en riego de verduras, frutas y talaje para los animales en toda la región metropolitana.

SMA cambió las normas para que Alto Maipo no figure como infractor

Durante 2017, la Superintendencia de Medioambiente abrió un proceso sancionatorio levantando 14 cargos en contra de Alto Maipo, 5 de ellos, relacionados con perjuicio a los recursos hídricos.

Para subsanar las acusaciones y no ser sancionado, la empresa debió presentar un programa de acciones – denominado Programa de Cumplimiento- cuya finalidad es que el proyecto vuelva a cumplir con su resolución de Calificación Ambiental y repare, en lo posible, el daño ambiental causado. Sin embargo, como Alto Maipo no podía volver atrás y cumplir con esas disposiciones, entonces la SMA cambió las disposiciones de la RCA.

Por ejemplo, Alto Maipo fue autorizado en 2009 para extraer 1 litro de agua por segundo por kilómetro excavado. Estas aguas debían ser limpiadas en plantas de tratamiento y luego reutilizadas en las obras constructivas o descargadas a los cursos superficiales en temporada invernal.

Como los afloramientos son tan grandes, entonces la SMA cambió esa norma y lo autorizó a limpiar 650 litros por segundo. Mientras tanto, esas aguas que se infiltran en el túnel son descargadas a esteros y ríos durante todo el año sin que, además, se pueda verificar su calidad, puesto que tanto las denuncias como algunos de los cargos del proceso sancionatorio son porque los elementos contaminantes sobrepasaron los niveles permitidos, porque no se efectuaron re muestreos de esa contaminación y por descargas fuera de temporada no autorizadas. En definitiva, en el proceso sancionatorio, la SMA cambió el marco regulatorio para que Alto Maipo pudiera seguir con su construcción.

Desde que recibió su RCA, Alto Maipo ha sido sancionados con multas en dos oportunidades en 2013, por infringir su RCA. Una tercera sanción, que le significó el desembolso de más de 13 mil dólares, se la aplicó la Seremi de Salud porque en las Plantas de Tratamiento de los túneles  VL7,  VL8 y VL5, se superaron los límites de aluminio, manganeso y sólidos suspendidos totales y que se sobrepasó el parámetro pH. Estas excedencias “implican un grave riesgo a la población, mayor razón por la cual la sumariada debe en todo momento cumplir con los estándares de calidad y su deber de informar y remitir monitoreos correspondientes, enfatizó la Seremi de Salud cuando castigó a la empresa.

En nueve años, Alto Maipo ha construido 18,8 kilómetros de túnel, de un total de 70, se acuerdo a la información entregada por la empresa. El proyecto costaba en sus inicios 700 millones de dólares y hoy, alcanza los 3.500 millones de dólares. La asombrosa diferencia en sus costos, se debe a la falta de estudios hidrogeológicos de esta zona cordillerana y a los impactos previstos y no previstos; entre ellos, la presencia de agua en las obras que junto con obstaculizar el avance del túnel deseca el reservorio de agua potable y de riego de los habitantes de la región metropolitana.

ClariNet