QUINTERO8

El reciente episodio de
emisiones industriales
que ha afectado a los
habitantes de Quintero
y Puchuncaví, desnuda
el Chile profundo, el Chile
verdadero que los noticieros
de televisión no alcanzan a
mostrar ni dimensionar.

Un grupo de chilenos, residentes en dos localidades de la zona central denominadas “zonas de sacrificio”, recibe desde el aire, un bombardeo constante de gases tóxicos que obliga a las autoridades locales a suspender las clases de los colegios, mientras los medios de comunicación descubren que Quintero es una localidad que recibe desde la atmósfera emisiones de veneno químico desde hace más de 50 años.

El gobierno -atravesado por los conflictos de intereses y dotado de su rancia y superficial ideología neoliberal antiestatista- apunta a la ENAP como autores eventuales del daño, dejando en el silencio a las empresas privadas aledañas, que emiten tantos o más químicos, al tiempo que el movimiento Alerta Isla Riesco y el Frente Ecológico Austral denuncian que el carbón que se explota a cielo abierto en Magallanes y que se pretende sacar mediante tronaduras, es el componente principal de las plantas termoeléctricas cercanas a Quintero y Puchuncavi.

Quintero bien vale una metáfora

Un territorio de 148 km2 y 31.923 habitantes, que ha sido depredado y devastado por la explotación más o menos indiscriminada de recursos naturales, permitida por una legislación deliberadamente laxa, con un Estado al cual se le han “quitado los dientes” ex profeso para que las sanciones por contaminar puedan sumarse tranquilamente en el pasivo de las contabilidades empresariales.

Es lo que sucede con el ciclo del carbón y la producción de energía eléctrica, tal como ocurre con el ciclo del salmón, alimentado en jaulas con antibióticos que quedan depositados en el fondo marino, dejando en la superficie solo las formidables ganancias y rentabilidades en dólares.

Chile es como Quintero

Un territorio devastado donde la más gigantesca maquinaria de fabricar viejos pobres, llamada Administradoras de Fondos de Pensiones, capturan de toda la fuerza laboral del país, diariamente, mensualmente, anualmente miles de millones de pesos, producto del trabajo, para engordar el sistema financiero y permitirle a los grandes conglomerados generar las plusvalías más gigantescas, como para embellecer las estadísticas de la sección Economía y Negocios de los periódicos financieros.

El naturalista Charles Darwin visitó Quintero en 1834.

Pero si Darwin volviera a esa localidad, cabe preguntarse ¿qué descripción haría de la flora, de la fauna, de los conchales, de las condiciones ambientales en la cual viven “los naturales” de esa localidad?

Que impresionante metáfora del Chile de hoy es Quintero, con el profundo respeto que le debemos a sus habitantes.

Los gobernantes de turno cierran las escuelas y suspenden las clases en Quintero, pero son incapaces de suspender las actividades de las empresas que producen las emisiones y la contaminación que ocasionó ese cierre de clases.

Quintero zona de guerra

Frente al daño físico y psicológico de las emisiones de gases tóxicos de Quintero, los ciudadanos quinteranos salieron a la calle, dejaron de ser sujetos pasivos, reclamaron, se indignaron, protestaron y aparecieron por breves y mezquinos minutos en los noticieros del mediodía, pero el interés mediático es breve y corto, porque seguramente algún ministro del gobierno lanzó alguna frase provocativa, insultante o llamativa y las cámaras de TV partieron tras suyo.

A la televisión farandulera le interesa el morbo del sufrimiento.

El gobierno juega y trata de apostar a ganador, sabiendo el variable juego mediático de la popularidad y la impopularidad, y gira a cuenta de la indiferencia y la desesperanza de la mayoría, de los vaivenes de varias oposiciones que continúan separadas y divididas y sobre todo, sabe bien que la cambiante indignación de la ciudadanía -es parcial, focalizada y desorganizada- y no alcanza todavía los límites del hartazgo.

Todavía.

Zonas de sacrificio, una inmoralidad

En el país de los eufemismos, se ha llamado “zonas de sacrificio” a una aberración creada por nuestra sociedad, compuesta por una o varias plantas contaminantes que tienen poco o ningún control ambiental, en zonas donde siempre, sin excepción, vive gente pobre y que, salvo casos demasiado aberrantes como el de las últimas horas en Quintero y Puchuncaví, nunca llama la atención de los medios de comunicación ni de las autoridades, con algunas honrosas excepciones.

Este artefacto institucional criminal no es, sin embargo, según la jerga oficial, un absurdo. Es el precio que hemos tenido que pagar para tener más desarrollo. Pero claro, tal como los bienes, los males también están mal distribuidos en la sociedad y estas plantas, tal como las cárceles y los rellenos sanitarios, jamás se ubicarán cerca de los barrios acomodados.

¿Cuánto han mejorado las condiciones materiales de los vecinos de Quintero, de Puchuncaví, pero también de Mejillones, Huasco, Coronel y otros, con estas instalaciones? ¿Qué incrementos han obtenido, salvo los de cáncer y otras enfermedades?

¿Qué son las zonas de sacrificio?

Como lo decíamos en una de las decenas de notas periodísticas que nuestro medio ha dedicado este tema, son lugares donde las personas padecen una verdadera depredación, dejadas por el Estado a los estragos de la acometida industrial, con efectos perjudiciales graves sobre el Medio Ambiente y sobre la salud de las comunidades locales.

Hay, escondido detrás de la palabra desarrollo, un ensañamiento con un sector de la población. Hace algunos días nos referíamos a que la brutal desigualdad en Chile no solo refiere a los ingresos, sino también a una serie de dispositivos que terminan atrapando a los pobres como si fuera un destino, perpetuando su situación. En estos casos, ser pobre implica todo lo que habitualmente implica, pero además la condena de sufrir graves enfermedades, incluyendo a las niñas y niños de la familia.

El presidente Piñera, en estas circunstancias, ha manifestado su preocupación por el tema y su voluntad de proteger la salud de los menores de edad que en estos días se han intoxicado y hasta han terminado en el hospital. Es probable, sin embargo, que salvo un operativo de salud y algunas sanciones a la empresa acusada, ENAP, no se haga mucho más. No sería, en estricto rigor, responsabilidad específica de esta administración, sino la simple continuación de la lógica institucional que primero dio origen y luego continuidad a estas zonas de sacrificio.

Cambiar las lógicas supondría cerrar todas las plantas contaminantes, porque si la salud de la población es lo primero, no habría entonces razones productivas más importantes.

Luego, se haría necesario el diseño de planes reguladores con criterios de justicia, porque no puede ser que la desigualdad en Chile sea brutal incluso en este ámbito.

Tercero, habría que preguntarse por este modelo en el que por lo general se privatizan las ganancias y se socializan las pérdidas.

Y cuarto, aunque quizás pareciera que es pedir demasiado, deberíamos preguntarnos qué entendemos por desarrollo. Si este paisaje apocalíptico de Quintero y Puchuncaví puede considerarse una expresión del desarrollo.

Si recuperásemos las capacidades de asombro y escándalo, lo menos que podríamos exigir es que este problema se resuelva en su raíz. El malestar de las personas es el último eslabón de la cadena que se origina en unas plantas que no pueden, no pueden, seguir funcionando.

En Capilla Ampuero y Castillo:

La Crisis Ambiental de Quintero y

el Turno de Carolina Schmidt

El primer problema con este gobierno empresarial, representante de los intereses de los dueños de Chile, consiste en que levanta una piedra, y aparece un conflicto de interés, precisamente porque son los dueños de Chile.

El segundo problema es que ante la incapacidad para resolver la múltiple demanda de trabajadores y ciudadanos, en el marco del actual modelo de desarrollo, no tienen otro recurso que refugiarse en el discurso, la retórica y el lugar común. Con ello, no solucionan el problema, pero al menos lo chutean hacia adelante.

Ambos problemas afloran con nitidez en el caso de la Ministra de Medioambiente, Carolina Schmidt, a la cual el sistema mediático reputa como una de las ministras mejor evaluadas del gabinete de Piñera, de quién se dice que es muy cercana, por lo demás.

Se metió sola en el candelero, sin que nadie se lo pidiera, al imputar con celeridad, y ninguna prueba, la responsabilidad de la Empresa Nacional de Petróleo, ENAP, en la grave crisis ambiental de Quintero, que a la fecha tiene a más de 300 personas afectadas, en distintos grados.

La ministra se basó en lo que llamó “evidencias concretas” arrojadas por un informe de la Superintendencia del Medio Ambiente y que, según la visión de la autoridad, habría establecido que algunas tareas realizadas por la petrolera estatal generaron las emisiones que causaron la intoxicación masiva.

Sin embargo, al leer el informe, no contiene detalles sustantivos sobre las emanación de gases provenientes de ENAP, sino al contrario, solo se funda en la “percepción de malos olores”.

Al poco andar, comenzaron a aparecer más dudas que certezas sobre los reales responsables del episodio, tal como lo han expresado parlamentarios, dirigentes sindicales, vecinos y hasta el Colegio Médico, que consideran “dudoso” que no se haya incluido dentro de los factores de riesgo a la empresa OXIQUIM, cuyo directorio lo preside el abogado de Sebastián Piñera, Fernando Barros, quien a su vez durante 17 años fue socio del esposo de la ministra Schmidt, Gonzalo Molina.

Y no sólo OXIQUIM. Otras empresas privadas, potencialmente capaces de generar emisiones como las que desencadenaron la enésima crisis ambiental de Quintero, tales como AES Gener, COPEC, GNL Gas y GASMAR, fueron omitidas por la ministra.

ENAP rechazó en forma categórica, al punto de enfrentar al propio gobierno, bajo el argumento de que la empresa no trabaja con ningún componente químico responsable de la nube tóxica.


Advirtió que, una vez que se pruebe que no tiene participación en el desastre, emprenderá acciones legales contra aquellos que los haya acusado: a saber, la ministra, el SEREMI del Medio Ambiente y la Superintendencia del medioambiente.

La crisis entre una empresa pública y la institucionalidad era potencialmente tan distópica, que el propio Presidente, Sebastián Piñera, tuvo que salir a separar posiciones:

“Estamos estudiando toda la evidencia para poder identificar no solamente quiénes son los responsables de la emisión de esos gases, sino que para tomar todas las medidas que nos permitan evitar que estos incidentes se repitan”.

El punto es sustantivo, puesto que de probarse que las acusaciones de la ministra Schmidt contra ENAP son falsas, podría generar una nueva crisis política para el Gobierno, tal como las que ya tiene incubadas en los casos del Canciller Roberto Ampuero, coautor de la misma conducta que le costó la salida a Maurico Rojas, el breve; y Luis Castillo, Subsecretario de Redes Asistenciales del Ministerio de Salud, acusado de ocultar la autopsia del ex Presidente, Eduardo Frei, por la Democracia Cristiana.

Otro punto decisivo es ¿influyó OXIQUIM en la crisis ambiental?

Para el diputado DC, Daniel Verdessi, la respuesta es afirmativa. Sostuvo que los peritajes hechos en la zona por el Colegio Médico, arrojaron responsabilidad en OXIQUIM y las termoeléctricas que operan en la zona.

El diputado del Frente Amplio, Diego Ibáñez, aportó un toque de cordura. Manifestó responsabilizar a una sola compañía es erróneo, puesto que todos quienes han vivido por más de un año en la zona, saben que la la contaminación, que ha determinado la designación de zona saturada, no puede ser responsabilidad de una sola empresa, y que las termoeléctricas, OXIQUIM, COPEC, GNL Gas y GASMAR, no pueden no tener responsabilidad en lo ocurrido.

El dirigente de la Federación de Trabajadores del Cobre, División Ventanas, Claudio Domínguez, planteó dudas sobre la posición de la Ministra Schmidt.

El presidente de la Federación Nacional de Sindicatos de Trabajadores del Petróleo y Afines de Chile, FENATRAPECH, y secretario general de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Nolberto Díaz, rechazó cualquier responsabilidad de ENAP y apuntó al conflicto de intereses entre el OXIQUIM e importantes funcionarios de Gobierno, sin excluir al propio Piñera:

“Yo le pregunto al señor intendente o a la señora ministra, ¿por qué no paralizaron Oxiquim, Gasmar o a AES Gener?, ¡que tanto protege la clase política chilena?”

Agregó:

“Se ha intentado instalar una cortina de humo para no mostrar a los verdaderos culpable de esta contaminación. El gobierno regional ha tenido una actitud irresponsable al condenar a la empresa, sin fundamentos”.

Luego, planteó una cuestión de lógica elemental:

“Si hubiera habido una nube toxica, los primeros intoxicados son los 380 trabajadores. ¿Cómo es posible creer que una nube tóxica salió de la ENAP, atravesó 4 kilómetros, llegó hasta la población y la contaminó y en la planta de ENAP no pasó nada?”.

Y remachó:

“Tenemos el legítimo derecho como ciudadanos a preguntarnos si no hay conflicto de interés entre la ministra del Medio Ambiente y el presidente de OXIQUIM, Fernando Barros, quién fue el abogado de Pinochet en Londres y ha sido abogado del Presidente Piñera”.

En este punto, emerge el segundo de los problemas enunciados precedentemente: la tendencia de las autoridades del este Gobierno empresarial a resolver cualquier problema en el nivel del discurso.

Así, al referirse a la crisis creada por ella misma, omitió toda referencia a su acusación contra ENAP:

“Aquí hay una institucionalidad, hay una Superintendencia, hay fiscalizadores y hay que dejar que las instituciones funcionen y sean responsables y el Estado de Chile se haga cargo”.

Esas palabras, confrontadas a la gravedad de la crisis ambiental de Quintero, son una banalidad: ¿dejar que instituciones funcionen y que el Estado se haga cargo?

Un chiste.

Luego, festinó el eventual conflicto de interés:

“Si conocía o era amiga de la presidenta de ENAP, si el tío del amigo del abuelo del primo, alguna vez trabajó en una empresa, claramente son discusiones menores y a las cuales no voy a entrar porque me parece irresponsable hacerlo”.

La ministra podrá decir lo que quiera; total, hablar es gratis. Pero si se prueba la falsedad de sus acusaciones contra ENAP, el tema del conflicto de interés pasa al protagonismo principal.

Entretanto, el SEREMI de Salud de Valparaíso, Francisco Álvarez, dio a conocer los compuestos químicos que generaron la segunda emergencia ambiental de la semana en el sector de Quintero y Puchuncaví que mantiene la zona bajo alerta amarilla medioambiental por las intoxicaciones que sufrió parte de la población:

Según la autoridad, a diferencia de lo ocurrido el pasado martes cuando la emergencia se produjo por dióxido de carbono, en esta ocasión fueron gases derivados de hidrocarburos.

“Se detectó isobutano fuera del rango normal en el ambiente, y través del equipo de monitoreo de emergencia de la comuna de Puchuncaví, se encontró fuera de rango, en altas concentraciones, nitrobenceno y metilcloroformo, todos derivados de hidrocarburos y que están relacionados los síntomas que hemos encontrado en las intoxicaciones de las personas que han asistido a los centros de salud de la red asistencial, principalmente en el Hospital de Quintero y en los Cesfam de Quintero y Puchuncaví”.

De momento no se ha detectado la fuente de la emanación de estos gases y mientras no se establezca el origen se va a mantener la inédita alerta amarilla medioambiental.

No obstante, hoy la ministra Schmidt insistió en sus acusaciones contra ENAP:

“Fruto de las inspecciones de la Superintendencia de Medio Ambiente, de un organismo independiente que ha generado en sus procesos de fiscalización, se ha encontrado evidencia justamente en los procesos de limpieza de Enap, de emisión de gases hidrocarburos“.

Vecinos de Quintero exigen al Gobierno

que detenga faenas de empresas contaminantes

Pobladores acampan en la plaza de la comuna como forma de presionar a las autoridades. Mientras, sigue sumando el número de habitantes afectados por las emanaciones tóxicas.

Habitantes de Quintero decidieron acampar en la plaza de la comuna con el fin de protestar y presionar al gobierno para que aplique inmediatamente medidas efectivas para frenar la contaminación en la zona.

Aseguraron que tanto habitantes de la ciudad como de Puchuncaví se organizaron para protestar durante la visita que el Presidente Sebastián Piñera realizó este martes a la zona, desmintiendo al Mandatario quien responsabilizó de las acciones en su contra a “grupos violentistas” de otros sectores.

Recientemente se organizó un cabildo abierto en Quintero con el fin de elaborar un petitorio con cuatro exigencias al Ejecutivo, después de la grave crisis ambiental que atraviesa la zona.

Uno de los voceros del movimiento ciudadano, Alexis Rojas, informó que una de las exigencias tiene que ver con la paralización inmediata de las faenas de por lo menos cuatro empresas que copan el sector industrial.

“Tenemos un petitorio urgente que consta de cuatro puntos, el primero es ser zona franca energética, el segundo es subir el grado del hospital de cuatro a tres, para que se incorporen especialistas, el congelamiento del parque industrial, para que no siga su construcción, porque hace una semana atrás se aprobó la llegada de nuevas empresas del rubro; y la paralización inmediata de las faenas de las compañías más contaminantes, Gasmar, Oxiquim y Enap, para poder buscar solución y que no hayan más nubes tóxicas”, afirmó.

Dirigentes estudiantiles secundarios que habitan en la zona de sacrificio anunciaron una posible toma en los liceos de las comunas afectadas, en caso de que el gobierno y la municipalidad decidan reanudar clases, sin antes paralizar las faenas de las industrias contaminantes.

El alcalde de Quintero, Mauricio Carrasco interpuso este miércoles un recurso de protección en la Corte de apelaciones de Valparaíso, con el fin de detener la emisión de gases tóxicos que afectaron a cientos de habitantes de la comuna.

Paralelamente, el tribunal acogió la acción legal que presentó el sábado pasado el senador de Renovación Nacional, Francisco Chahuán, por daño ambiental en las localidades costeras de Quintero y Puchuncaví.

Recordemos que se continúa haciendo el catastro con las personas afectadas por las emanaciones toxicas, y que recientemente llegaban a un total de 358 personas. Además, se mantiene la alerta amarilla en ambas comunas.

Sobre el desastre ambiental, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) se refirió a la emergencia, sosteniendo que lo ocurrido no “es nuevo y se arrastra desde la década del 90, perjudicando gravemente la calidad de vida de las y los habitantes de la zona”. Además, agregaron que “los costos ambientales son soportados por personas en situación de vulneración social y económica”.

El INDH anunció que realizará una nueva misión de observación al territorio, para evaluar la situación y realizar nuevas recomendaciones al Estado y a las empresas.

Ezio Costa, académico U. de Chile:

“Todas las empresas están contaminando Quintero”

El mandatario visitó la zona afectada y fue recibido en medio de protestas e insultos en su contra. Por su parte, en entrevista con nuestro medio, el director ejecutivo de FIMA, Ezio Costa, aseguró que todas las empresas en la zona contribuyen a la contaminación.

Son más de 300 las personas intoxicadas por por gases contaminantes en Quintero y Puchuncaví, cifra suficiente para indignar a la población afectada. Y es que las sucesivas medidas anunciadas por las autoridades no han sido suficientes para quienes durante años han tenido que sufrir los efectos de vivir en una zona de sacrificio.

Para el académico de la Universidad de Chile y director ejecutivo de la ONG FIMA (Fiscalía del Medio Ambiente), Ezio Costa, el Estado ha tenido una responsabilidad histórica por su casi nula intervención en la zona. En esta misma línea, afirmó que existen herramientas jurídicas para modificar las evaluaciones ambientales de las industrias del sector y así adecuarlas a normativas que permitan dejar de sacrificar la bahía.

“Hay distintas herramientas que servirían. Hay una norma de la Ley 19.300 que permite la revisión de las resoluciones de calificación ambiental, cuando las condiciones ambientales respecto de las cuales se evaluaron los proyectos cambiaron, y esta es claramente un caso de ese tipo, sin embargo, no ha habido ningún movimiento de la autoridad en ese sentido, cuestión que me parece llamativa porque evidentemente acá hay un problema”.

También hizo notar las dificultades legales para poder cerrar las empresas contaminantes, y señaló que la contaminación no es producto de una sola industria, pues todas son culpables.

“Las empresas lo que han hecho es decir ‘yo no soy el que dañó, dañó él’, y llevan dos años en eso, sin que haya todavía ni siquiera un ápice de luz de que se va a solucionar ese problema. Todos estos daños son acumulativos, había una cuenca que funcionaba bien y dejó de funcionar porque entre todas las empresas están contaminando y entre todas están contribuyendo a que deje de funcionar esa bahía, a que deje de funcionar ese espacio natural. Quizás en un episodio es una empresa que contamina más con algún gas, y en otro episodio es otra que contamina más con algún tipo de residuo sólido o líquido, pero finalmente todas están contribuyendo a que esta zona sea una zona de sacrificio”.

En ese sentido, Ezio Costa llamó al sentido ético de los empresarios para que cierren preventivamente sus empresas si sienten que han contribuido a este alarmante episodio de contaminación en Quintero y Puchuncaví.

Nuevo Plan de Descontaminación

Tras protagonizar un tenso episodio con habitantes de la zona, quienes se manifestaron a su llegada, el presidente Sebastiàn Piñera visitó este martes las localidades afectadas para anunciar un “nuevo trato” entre el Estado y las comunas de Quintero y Puchuncaví, que parte con un plan de descontaminación para la zona.

El jefe de Estado dijo que la medida se ejecutará desde este mismo martes, y tendrá por objetivos proteger la vida de los vecinos y descontaminar la zona.

“Yo me comprometo a que vamos a tener un plan de descontaminación para Puchuncaví y Quintero que busca dos objetivos: en primer lugar, proteger la vida, la salud, la calidad de vida y el medio ambiente de los habitantes de estas comunas, y, en segundo lugar, superar esta situación de saturación de contaminación que afecta a estas comunas desde hace tantas décadas”.

Dentro de las medidas que se incluirán en el plan, está el de fortalecer el sistema de cañerías para evitar la extracción de agua de pozo, pues aseguró que esta agua está contaminada con arsénico, lo que causa gran cantidad de cánceres en la población local.

También aseguró que acondicionarán el Hospital de Quintero y acelerarán el Cesfam en Puchuncaví.

“Vamos a hacer un reacondicionamiento muy profundo del Hospital de Quintero, dotándolo de cosas de las cuales hoy carece, por ejemplo, de médicos especialistas (…) Además, a partir del día jueves, vamos a instalar un hospital de campaña en el patio o estacionamiento del Hospital de Quintero para que fortalezca la capacidad resolutiva de los hospitales de Quintero. Vamos a acelerar la construcción del Cesfam de Puchuncaví y a iniciar prontamente la construcción de un Cesfam en Quintero”.

También anunció el establecimiento de un sistema permanente de medición de calidad del aire, agua y suelo, para no depender de las mediciones de las propias empresas.

Por último, dijo que ejecutarán un plan especial para los estudiantes que rendirán la PSU y otro destinado a los alumnos de primero a cuarto medio, que consistirá en cursos en línea y así no se vean interrumpidos sus estudios.

Finalmente, el mandatario sostuvo que todas estas medidas no son solo para superar esta crisis en particular, sino también para que una crisis ambiental como la actual nunca vuelva a ocurrir en la localidad.

Familias de “hombres verdes” exigen

justicia para los trabajadores de Puchuncaví

La denominación de "hombres verdes" corresponde al caso de 28 ex trabajadores de Enami Codelco, división Ventadas de Puchuncaví, que fallecieron producto de diversas enfermedades provocadas por la exposición a metales pesados en sus faenas de trabajo.

En medio de la emergencia ambiental que enfrentan las comunas de Quintero y Puchuncaví, familiares de los “hombres verdes”, trabajadores del sector fallecidos por exposición a metales pesados, exigieron a la Fiscalía Regional apurar la resolución del proceso judicial vigente.

El caso de los “hombres verdes” corresponde a la investigación de la muerte de 28 ex trabajadores de Enami- Codelco, división Ventanas de Puchuncaví, quienes murieron a causa de diversas enfermedades producidas por la exposición a metales pesados y tóxicos en sus faenas de trabajo.

La investigación lleva ocho años en curso, por lo que familiares y abogados, acompañados por el senador Francisco Chahuán, señalaron que las formalizaciones por cuasidelito de homicidio se deben realizar lo antes posible, sobre todo porque ya se cuenta con antecedentes para que el Ministerio Público se pueda pronunciar respecto a la causa de muerte de los 28 trabajadores.

Luis Eduardo Pino, dirigente de los ex funcionarios Enami-Codelco división Ventanas, quien también ha sufrido problemas de salud, indicó que los causantes deben hacerse cargo del daño que han generado: “Ahora todos se lavan las manos, pero una empresa del Estado de Chile tiene que hacerse responsable de estos actos criminales y del genocidio en la provincia de Valparaíso”.

Por su parte, el abogado Raúl Meza, querellante en la causa, indicó que “no es posible que durante ocho años el fiscal no haya tomado una decisión en uno u otro sentido”, sobre todo porque el caso se contextualiza en una situación muy grave, que con el paso de los años en vez de solucionarse sigue empeorando.

Raúl Meza explicó que se debe tener una resolución lo antes posible porque “se están vulnerando los derechos humanos en forma general y sistemática, no solamente a los funcionarios de Enami Codelco, aquí se está exponiendo a una población civil”.

En la misma línea, el jurista criticó que ningún gobierno, sin importar el sector político, se haya hecho cargo de la situación que viven las comunas de Quintero y Puchuncaví.

Entre los antecedentes con los que cuentan los querellantes está la acreditación, mediante informes del Servicio Médico Legal, de la presencia de metales pesados como arsénico y mercurio en los restos óseos de cuatro cuerpos que fueron exhumados en 2013.  Además, desde 2015 están pendientes otras pericias, correspondiente a la exhumación de otros ocho cuerpos de trabajadores y a un informe del SML en que se determine la relación entre las causas de muerte de los funcionarios y la presencia de estos metales en sus cuerpos.

Zona de sacrificio: el poder empresarial que contamina las vidas de Quintero

Desde el jueves pasado las zonas de Quintero y Puchuncaví han sido afectadas por la emanación gases contaminantes por parte de las empresas del cordón industrial. Más de 300 intoxicados y medidas que aún no son insuficientes impulsan a la comunidad a denunciar las constantes practicas que han generado una sistemática contaminación del borde costero.

Ocho episodios de intoxicación desde 2011, 25 varamientos de carbón, 26 peak de dióxido de azufre (SO2), dos derrames de petróleo y 54 años de funcionamiento de un cordón industrial que contamina sistemáticamente la bahía de Quintero, Puchuncaví y Ventanas, este es el escenario con que se deben enfrentar los vecinos de la zona de sacrificio, los mismos que desde el jueves enfrentan una nueva crisis producto de la emanación de gases contaminantes al aire por parte de las empresas ubicadas en la costa.

Desde que comenzó la crisis, la zona ha sido un foco de atención para las autoridades, incluso se han extremado las medidas, las que por cinco décadas habían sido desatendidas, según cuentan los habitantes de Quinteros. Una de las primeras acciones fue reforzar el hospital, el cual según comentó Juanita Fernández, presidenta del departamento de Derechos Humanos, Medio Ambiente y Biodiversidad del Colegio Médico regional de Valparaíso, “no cumple con lo necesario para ser un hospital, es más bien una posta que está en la zona de inundación de la comuna”.

Por lo mismo, fue necesario que se reclutara personal de la Fuerza Aérea y de la Armada para atender la emergencia que crecía por hora desde el jueves.

El Intendente de Valparaíso, Jorge Martínez, luego de una reunión con los vecinos, dijo: “no vamos a levantar la alerta amarilla y no vamos a volver a clases con los niños mientras no tengamos la absoluta seguridad que no va a haber un episodio de contaminación”.

Frente a esta declaración, Carolina Orellana, parte de la organización Mujeres en Zona de Sacrificio, dijo que la alerta amarilla decretada por el gobierno “dada la contaminación de los distintos gases y metales pesados que respiramos, es una alerta amarilla básica que no nos sirve. Es una alerta amarilla que indica que los niños y personas más sensibles a la contaminación permanezcan en sus casas o se alejen del territorio. Pero esta alerta no frenó las faenas del parque industrial, porque una cosa es cerrar ENAP y sus contenedores de hidrocarburos y otra muy distinta es frenar las faenas y eso no se ha hecho, esto es un show mediático con el que nos están tratando de engañar permanentemente”.

Según explicó Carolina Orellana, hoy han surgido nuevas interrogantes, porque “como estamos recién conociendo estos gases no sabemos cuál va a ser el protocolo o la normativa ni qué pasaría con la población si estamos expuestos a un doble Peak de dióxido de azufre junto a otros gases, entonces lo que estamos conscientes es que el daño a los niños es irreversible e irreparable, siempre ha sido así. El vivir en una zona de sacrificio es condenar a las personas a que desarrollen cáncer, esa es una realidad que se han querido invisibilizar con fuerza por todos los gobiernos, por lo tanto, esto tiene que ver con una estrategia del Estado para vulnerar nuestros derechos permanentemente”.

“Lo que está pasando es la intoxicación más grave en la historia de esta zona de sacrificio y queremos el cierre inmediato de las termoeléctricas obsoletas a carbón, queremos que se detenga el crecimiento del parque industrial y de todas las concesiones marítimas que están en carpeta, que son cinco. Queremos el restablecimiento de la normativa para metales pesados y la construcción de normativa para gases que las normativas que están ausentes en esta legislación sean de verdad con urgencia puesta en marcha para así tener una mayor fiscalización. Creemos que es fundamental que todas las personas de Quintero y Puchuncavi sean examinadas a la brevedad, hagan un catastro de toxicología clínica para que nos midan los metales en sangre a través de muestra de pelo, uñas, orina y sangre y estamos exigiendo que todos los niños afectados desde 2008 en eventos de intoxicación el Estado se haga cargo de sus chequeos médicos regularmente y de cualquier tipo de tratamiento que cualquier niño o niña tenga que recibir producto del deterioro de su salud debido a estas emanaciones de gases y metales pesados”, aseguró la activista.

Por su parte, Andrés León, representante de la organización Dunas de Ritoque explicó que presentará una denuncia a la Superintendencia de Medio Ambiente contra las empresas que han desarrollado una contaminación permanente en el territorio y que hoy son responsables de la intoxicación de niños en la zona. “Tomaremos todos los antecedentes que tenemos sobre las declaraciones de impacto ambiental de las diferentes empresas y con esta información buscaremos que el organismo fiscalizador haga su trabajo”.

Plan de descontaminación  

El Plan de Descontaminación Atmosférica para las comunas de Concón, Quintero y Puchuncaví que el Contralor General de la República, Jorge Bermúdez rechazó en diciembre de 2017, tenía como línea base un aumento de las tolerancias para la contaminación, lo que generaba que las empresas pudieran emitir una mayor cantidad de gases tóxicos al aire.

Los indicadores utilizados por el Ministerio de Medio Ambiente para presentar dicho plan fueron obtenidas de las estaciones de monitoreo que son las que miden los contaminantes, las que, según Hernán Ramírez, asesor técnico de la comunidad “son de propiedad de las mismas empresas que emiten los contaminantes, por lo que estos valores son regulados por quienes los emiten, las empresas que hacen la calibración de estos equipos son pagados por las mismas empresas.  Entonces qué garantía tiene la sociedad civil si las mismas empresas contratan a los laboratorios que calibran los equipos, porque son esos equipos los que mandan la información al ministerio que son los que dicen está bien o está mal la comunidad”.

En este sentido, Ramírez explica que “Chile no tiene una norma de calidad de arsénico a pesar que somos un país productor de cobre que se relaciona con niveles importante de emisiones de arsénico. Hubo una norma que duró cuatro meses y que fue suprimida en 1994 con el compromiso de parte del estado de restaurarla a la brevedad”.

“Pasa lo mismo con las normas de emisión de termoeléctrica y fundición que fueron aprobadas por el anterior gobierno de Sebastián Piñera que son normas permisivas, fáciles de cumplir por parte de las empresas y que no permiten garantizar que los niveles de contaminante que respiran las comunidades sean seguros”, profundizó el vecino de Quintero.

Puerto que amenaza con reventar Quintero

De parte de la comunidad ha surgido la duda de si la paralización de faenas de ENAP es una pantalla para cubrir la aprobación final del puerto multipropósito Oxquim que se pretende construir en la costa que ha sido afectada por la saturación empresarial en el territorio.

 Según planteó Hernán Ramírez, “Oxiquim es un puerto multipropósito que fue aprobado ambientalmente el año pasado y que hoy está buscando terminar su proceso de obtención de la concesión para posteriormente ser construido. Este puerto está destinado para el embarque de concentrado de cobre, descarga de carbón, combustible y productos químicos. Hace dos semanas fue aprobado por el Consejo Regional de uso del Borde Costero en la Quinta Región por lo que sigue en trámite ahora con la Armada”.

Este puerto está considerado dentro de la agenda de la nueva oficina de proyectos sustentables, que busca dar viabilidad a proyectos que habían estado frenados en el gobierno anterior y que apuestan a agilizar la economía en este periodo.

Sin embargo, dicha apuesta se topa con la realidad ambiental de una comuna que exige que no se construyan más iniciativas empresariales. “La construcción contempla remoción de sedimento desde la bahía de Quintero para ser arrojado seis millas de la costa. Lo que más complica con esto es que se va a incrementar el movimiento de cargas peligrosas como el caso de hidrocarburos, gases químicos y concentrado de cobre en la bahía sobre los cuales ha habido una incapacidad total del Estado de poder controlar y dar garantía a la ciudadanía para se generen procesos libres de riesgo para los habitantes de la zona”, planteó el asesor de las Mujeres en Zona de Sacrificio.

Escuela Salud Pública de la U. de Chile

pide respuestas del Estado por

contaminación en Quintero

En el documento difundido este martes, la Escuela de Salud Pública Doctor Salvador Allende Gossens señala que es urgente que el Estado implemente instrumentos efectivos de vigilancia, regulación y fiscalización para afrontar la prevención y detención del daño en el ambiente y las comunidades impactadas por la sobre concentración de industrias en la zona.

A través de un comunicado de prensa, la Escuela de Salud Pública de nuestra casa de estudios manifestó su respaldo a las organizaciones y miembros de la comunidad de las zonas de sacrificio de Quintero y Puchuncaví.

Junto con este apoyo a las organizaciones, afirmamos la urgente necesidad de una respuesta desde el Estado para la creación de instrumentos efectivos de vigilancia, regulación y fiscalización para afrontar la prevención y detención del daño en el ambiente y las comunidades, que por años han recibido el impacto de la sobre concentración de industrias que ponen en peligro la sobrevida de estas comunidades en términos del deterioro de su patrimonio cultural, laboral, habitacional, además de los riesgos a la salud que han sido documentados en investigaciones previas y que dan cuenta de una situación de peligro

permanente a la vida y seguridad humana. Se suma la ausencia de adecuados planes de comunicación de riesgos que permitan a la población estar en conocimiento de la situación ambiental de sus comunas y riesgos de exposición crónica a contaminantes.

La zona en cuestión concentra a diversas industrias contaminantes, entre las principales vinculadas a la refinería del petróleo (ENAP), fundición de cobre (CODELCO) y de generación termoeléctrica (Aes Gener), que son entidades corresponsables del deterioro ambiental en la zona, más allá de quienes resulten responsables directos del episodio ambiental. Esta área industrial ha sufrido una sucesión de modificaciones en su plan regulador potenciándose el crecimiento de la industria peligrosa, incrementándose la contigüidad de la industria a las zonas residenciales, en desmedro del suelo destinado a la agricultura y de acceso a recursos marinos seguros, prácticas que han sido parte del patrimonio cultural de sus habitantes y que se han visto profundamente impactadas por la inserción industrial en la zona. Junto con ello, estas comunidades concentran índice de pobreza elevados, y han vivenciado procesos migratorios importantes, todos aspectos que permite sostener que se trata de una zona de gran vulnerabilidad socio-ambiental que agrava los problemas de salud pública vinculados a la contaminación industrial. Esta situación constituye una injusticia social y ambiental grave, existiendo discriminación de las personas con vulnerabilidad que viven en este sector, cuyo abordaje corresponde primariamente al Estado.

Estos antecedentes implican que la zona en su conjunto no puede continuar siendo manejada como un problema episódico y reactivo de contingencias ambientales, desde el manejo individual de las empresas, sino que deben adoptarse medidas integrales para atender y subsanar los impactos históricos que recaen en estas comunidades.

Es importante recalcar, que al igual que en eventos de intoxicación anteriores por emanación de contaminantes industriales desde el parque industrial Ventanas, la población infantil ha sido fuertemente impactada por su dependencia al entorno en el que viven. Es inaceptable que estas empresas operen bajo estándares que en países desarrollados no serían permitidos y que los esfuerzos para proteger la salud de su población, en particular de niños y niñas aún sean insuficientes. En condiciones medioambientales adversas en donde toda la población se ve afectada, los niños/as sufren aún más y proteger su salud es una prioridad social, de la comunidad académica y del Estado.

Junto con plegar al petitorio de las organizaciones sociales de Quinteros y Puchuncaví (archivo para descargar), también llamamos a promover su difusión, a mantenerse informadas e informados de la situación y a sumarse a este gran movimiento de apoyo por lograr cambios contundentes en la política y gestión ambiental de nuestros territorios.

Dra. Verónica Iglesias, PhD Salud Pública. Directora(s).

Prof. Karla Yohannessen, MSP, Jeja Programa Salud Ambiental.
Dr. Alvaro Lefio, Médico Especialista en Salud Pública, Jefe Programa de Salud y Comunidad.
Dra. Soledad Martínez, MSP PhD, Jefa Programa de Políticas y Gestión
Ing. Nella Marchetti, Jefa Programa Salud Ocupacional
Dra. Soledad Burgos, MSP PhD Salud Pública y Medio Ambiente, Coordinadora Extensión
Dr. Dante Cáceres, MSP, PhD, Programa Salud Ambiental.
Prof. María Pía Muñoz, MSP, Programa de Epidemiología
Dr. Faustino Alonso, MSP, Programa de Epidemiología
Prof. Fanny Berlagoscky, Programa de Salud y Comunidad
Prof. Ana María Oyarce, Programa de Salud y Comunidad

Fue por Lana y Salió Trasquilado:

La Precipitada Fuga de Piñera en Quintero

Con su habitual oportunismo, Piñera intentó sacar ventaja de la tragedia ambiental de Quintero. Mejor no lo hubiera hecho, porque se llevó una funa de padre y señor mío, de los enfurecidos habitantes de la zona de sacrificio, al punto que tuvo que poner pies en polvorosa.


Serios incidentes se registraron en las afueras del hospital de Quintero, luego que el Presidente de la República, Sebastián Piñera, acudiera al centro asistencial para presenciar el accionar de los equipos de salud tras la emergencia medioambiental registrada en esta comuna y en Quintero.

El programa de Sebastián Piñera incluía un viaje a Concepción, pero a última hora decidió incluir una visita sorpresa a la denominada “zona de sacrificio”, sin duda para simular la imagen de que está involucrado en la crisis ambiental y ofrecer un “nuevo trato” para las castigadas comunas, que incluiría el anuncio de un plan de descontaminación de Puchuncaví y Quintero.

Pero sufrió un duro revés. Fue por lana y salió trasquilado.

En las imágenes se puede ver la acción de los enardecidos manifestantes, que esperaron con pancartas al mandatario en la salida del hospital Adriana Cousiño, donde fueron atendidas 11 personas por cefaleas, mareos, náuseas, pérdida de fuerza muscular e incluso afecciones neurológicas.

Cuando el Mandatario se encontraba en el hospital de la ciudad, acompañado de la ministra de Medio Ambiente Carolina Schmidt y de Salud, Emilio Santelices, se registraron violentas manifestaciones de habitantes que reclaman por la inacción del Estado.

Incluso, algunos patearon la van que trasladaba al gobernante, quien, juzgó, aparentemente, que a veces la prudencia no es cobardía, y que soldado que huye, sirve para otra batalla; de modo que se retiró raudamente del lugar, sin hacer declaraciones, envuelto en la gritadera de los manifestantes.

Piñera tenía previsto viajar a Concepción, pero a última hora modificó este itinerario e incluyó esta visita a la denominada “Zona de Sacrificio”, en una clara señal de involucrarse de lleno en la crisis y tomar el control de la agenda.

De hecho, recién esta mañana se comunicó en La Moneda que el Mandatario tenía previsto trasladarse a Quintero, mientras en Palacio recibía a los alcaldes de la ciudad, Mauricio Carrasco, y la edil de Puchuncaví, Eliana Olmos, ambos independientes, reforzando así su protagonismo en el tema.

Sin embargo, la apuesta de Piñera, a la luz del recibimiento que recibió de la comunidad quinterana, fue claramente fallida.

Tras su accidentada actividad en el hospital, el Mandatario tenía previsto un recorrido por algunos de los sectores afectados y ofrecer un punto de prensa en un colegio de Puchuncaví.

Demás está decir que la improvisada agenda quedó fuera de cacho.

“Un nuevo trato”

En la cita con los alcaldes, Piñera alcanzó a anunciar “un nuevo trato” para la zona:

“Tomaremos el toro por las astas para cambiar la historia de Puchuncaví y Quintero. Pondremos en práctica plan de descontaminación, mejoraremos servicios de salud y monitorearemos en forma independiente para asegurar calidad agua y aire. Hoy iniciamos nuevo trato con Quintero y Puchuncaví”.

En la oportunidad, Piñera relativizó la versión entregada por el ministerio de Medio Ambiente de responsabilizar directamente a ENAP.

La cartera apuntó a la empresa pública el viernes y hoy volvió a reiterar sus dardos en su contra, pero el Jefe de Estado dijo que están en pleno trabajo de buscar responsables:

“Estamos estudiando toda la evidencia para poder identificar no solamente quiénes son los responsables de la emisión de esos gases, sino que para tomar todas las medidas que nos permitan evitar que estos incidentes se repitan”.

El conflicto ambiental también llegó al Ministerio Público, ya que el Fiscal Nacional, Jorge Abbott, confirmó que la entidad que encabeza realiza una investigación penal por este hecho.

No es accesorio consignar que el combustible de las emanaciones tóxicas, tanto de ENAP, como de CODELCO Ventanas y empresas privadas, como CAP, es el carbón que proviene de Isla Riesco, una explotación fuertemente resistida por los habotantes y organizaciones ambientales de Magallanes.

Fuertes protestas contra Piñera en Quintero. Mandatario recibió insultos en comuna contaminada. Ver Video

https://www.youtube.com/watch?time_continue=2&v=TIcNtTJyqrk

Vecinos de Quintero responden a Piñera

y piden que el Gobierno no tape a los

responsables de la grave contaminación

Habitantes de Quintero aseguraron que vecinos tanto de la comuna como de Punchuncaví se organizaron para la protesta durante la visita del Presidente Sebastián Piñera a la zona, desmintiendo al Mandatario que responsabilizó de la funa a "grupos violentistas" de otros sectores.

"Mal (las palabras), porque es como algo injusto para nosotros, que nosotros lo único que queríamos es que él diera la cara y que hablara con nosotros, expusiera las cosas, las intenciones de él hacia nosotros y la mayoría de la gente que estuvo ayer fue pura gente del pueblo, de acá", expresó Alondra Caro a Cooperativa.

La dirigenta recalcó que "éramos todos quinteranos, nadie de afuera, y los de allá de Punchuncaví eran de Puchuncaví. Pura gente de acá del pueblo, toda la gente del pueblo que bajó. Se le avisó con tiempo, todo, y eso fue lo que hicimos, pero acá no hubo violencia".

"Nadie quiso hacerle daño a nadie, al contrario, la fuerza pública se nos tiró encima a nosotros, a una niña la tuvimos que dejar en el hospital con falta de respiración porque con un escudo un carabinero le pegó en el estómago y a una mujer embarazada le pegaron en la guatita y también tuvo que irse para la casa porque no aguantaba los dolores", denunció.

Caro insistió en que "recibimos violencia de ellos hacia nosotros, no nosotros hicimos violencia hacia allá. Solamente que la gente se desahogó y gritó las cosas que tenía que gritar".

"Queremos soluciones ahora"

Con carpas, vecinos de Quintero se tomaron un sector de la Plaza del Deportista, en el centro de la comuna, para protestar por la contaminación que ha afectado a la zona las últimas semanas y que la mantiene bajo alerta amarilla.

Más de 30 personas, incluso niños, pasaron la noche en el lugar y prometen permanecer en el sector por varios días, exigiendo que cesen las faenas de al menos cuatro empresas del cordón industrial.

"Queremos soluciones ahora. Con esto no vamos a parar. Independiente de los días, da lo mismo, nosotros vamos a seguir aquí en pie", aseveró Caro.

Mientras que uno de los voceros de la ocupación, Alexis Rojas, detalló que "tenemos un petitorio urgente que consta de cuatro puntos".

"El primero es hacer una zona franca energética, el segundo es subir el grado del hospital de cuatro a tres para tener especialistas, el congelamiento del parque industrial para que no siga su construcción porque hace una semana atrás se aprobó la construcción de nuevas industrias y la paralización de las faenas en las empresas más contaminantes para buscar solución inmediata a lo que está sucediendo y no vuelva a haber nube tóxica. Oxiquim, ENAP y Gasmar", indicó.

ClariNet