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Elige el rechazo a Dominga
como lo mejor del año 2017.

El documento también considera que la gestión ambiental del gobierno de Michelle Bachelet "presenta importantes falencias" y advierte que solo hay avances "con letra chica".

El rechazo a la minera Dominga por parte del Comité de Ministros fue "lo mejor del año" en el Balance Ambiental 2017 de la Fundación Terram, que al mismo tiempo consideró que lo peor fue la "tormenta de fuego" en la que se convirtieron los incendios forestales en el sur del país y el reiterado daño sufrido por las zonas de sacrificio ambiental, especialmente por las comunas de Til Til, Puchuncaví y Mejillones.

Se trata de un documento emblemático que se elabora todos los a años, de 2002 a la fecha para aportar a la discusión pública reconociendo lo bueno y lo malo que ha ocurrido durante los últimos 12 meses en materia ambiental, abordando en detalle temáticas tales como institucionalidad ambiental, agua, contaminación, minería, energía, salmonicultura y pesca, biodiversidad, forestal, cambio climático e internacional.

"Es un trabajo sistemático de recopilación y análisis de información pública, desde donde Terram aporta con su visión crítica" señala Flavia Liberona, directora de la organización.

Entre los "premios" que otorga la organización para destacar algunos hechos del año, figuran el de la "ambientalista destacada" que se otorgó a Kristine McDivitt Tompkins por la gran donación de tierras que realizó al Estado de Chile, destinadas  a la conservación.

Y en contraste, entregó el "Premio a la insustentabilidad" a la empresa Ciclo por lograr la aprobación del Centro Integral de Gestión de Residuos Industriales (CIGRI) en Til Til, sumándose a las actividades contaminantes y peligrosas con las que deben convivir los habitantes de la comuna, agudizando su delicada situación social y ambiental.

Este año el documento lleva por título "El legado ambiental le lleva letra chica", para poner el foco en los compromisos, anuncios y nuevas iniciativas que se realizaron durante el año por parte del gobierno de Michelle Bachelet, y constatar el estado de avance en el que quedaron.

“Valoramos los avances realizados en gestión ambiental durante esta administración, sin embargo, muchas de las medidas del programa de gobierno quedaron pendientes, otras sólo se quedaron en anuncios o no fueron debidamente implementadas. Si bien en el último año hubo grandes anuncios y puede parecer que existen grandes logros, en nuestra opinión eso no basta, ya que las acciones y compromisos deben tener regulaciones y presupuestos asociados", dice el estudio.

Agrega que por ello "consideramos que la gestión ambiental del Gobierno de Bachelet presenta importantes falencias, además de haber sido lenta, variable y poco apegada al programa de gobierno. Es por esto que desde Terram consideramos que el esfuerzo para elevar los estándares ambientales no fue suficiente y en varios casos se podría afirmar que solo hay avances con letra chica".

Finalmente el Balance Ambiental Terram 2017 entrega 17 desafíos ambientales para 2018. Entre ellos se encuentra la creación de un Servicio Nacional Forestal, el aumento del presupuesto para áreas protegidas, el aumento del presupuesto para la prevención de incendios, el cierre de termoeléctricas a carbón en todo el país, una Ley de bolsas plásticas, la aprobación del  Principio 10 y la ratificación del Convenio Minamata, entre otros.

ClariNet