DELITO-EMPRRESAS8

Hay cosas en Chile que son dignas
de Ripley, sobre todo en cuanto a
las Forestales y a los incendios.
POR JORGE LAVANDERO
ILLANES

Es cierto que hay escándalos  grandes como en la pesca, Penta, SQM., el cobre , el litio, el oro, la plata, las AFPs. la salud, educación, etc., pero en éste caso nos avocaremos al caso de las Forestales.

Siendo un pingue negocio, tienen toda clase de subsidios, tanto en la compra de tierras, como en las plantaciones, subterfugios legales, etc. Y a pesar de sus grandes utilidades, no pagan los debidos impuestos, los evaden o eluden, pero como dicen los huasos, para citar los grandes  escándalos y los extremos a que se puede llegar como en este caso, “aquí el burro se paró a mear”.
 
Estas empresas, le están exigiendo al Estado, por intermedio de sus medios de comunicación y algunos de sus mercenarios parlamentarios, ya conocidos públicamente, que el Estado es el responsable de los incendios.

Me parece que la Presidenta tiene ya muchas yayas, se ha equivocado mucho y ha cometido cientos de errores, como si fuese una primeriza, más de los aceptables  Eso es una cosa, y es grave, pero en  los incendios, dejar de culpar a los verdaderos culpables, lo encuentro un grotesco crimen político.

Estas empresas forestales, que tienen colosales beneficios, colosales ganancias; como en ningún lugar del mundo, no tienen prevenciones, para algo tan intrínseco a ese negocio, como es el riesgo que tiene esa actividad  forestal, tal como: tener bien hecho sus cortafuegos, especialmente hacia las poblaciones, tener sus brigadas contra incendios, tener la maquinaria y los aviones para atacar los fuegos.

Por cierto, si no han cumplido con esas normas mínimas, deben asumir la responsabilidad del daño público, del daño al medio ambiente y por sobre todo, del daño que le han causado a miles de familias que se les ha quemado sus viviendas.

Son verdaderamente responsables las forestales, que con su voracidad, han hecho mal lo que tenían que hacer, y peor aún, con un estado subsidiario, pequeño con muy pocas atribuciones, pero si, que les ha permitido ciertas atribuciones, garantías e irresponsabilidades. Estamos contemplando con pavor, los resultados del sistema.

Todo lo que los medios de comunicación difunden, coligados con los grandes intereses, son obsecuentes a los intereses de las forestales, lo mismo  diversos parlamentarios que han señalado con majadería,  que sólo los privados hacen las cosas bien y por eso los chilenos, deberíamos tener que admitir todos estos múltiples escándalos de estas empresas privadas en estos últimos años, pero además debemos aceptarlos callados, sin protestar.

Todos sabemos que esos mismos privados, bajo sobornos, le han hecho cometer diversos delitos a funcionarios públicos, como es, esa falta de fiscalización que la ley exige, a muchos altos funcionarios. Por eso, ahora que el sol no se puede tapar con mentiras, ni con el dedo, andan tratando de desviar la responsabilidad de los verdaderos culpables de estos deleznables hechos.

Tal vez, no sean los únicos responsables, pero si los más importantes.

Las tres más grandes empresas forestales, de tres familias importantes económicamente y por tanto con un mal habido poder político, tienen el control del 75%  de las plantaciones forestal del país, ellas están aseguradas, por tanto, poco les importa que ellas se quemen, “total… el seguro paga”.

El negocio lo hacen igual o mejor; si las plantaciones se les queman, por eso no les interesa tomar  ningún resguardo, ni para el país, ni para los pobladores afectados. El daño ecológico y silvo-agricola para Chile es colosal, dejaran tierra estéril  y semidesértica y no responderán jamás por ese daño, pero andan buscando personas e instituciones para trasladarles las responsabilidades y culpas propias.

Miren en los medios de comunicación y en la televisión a estos verdaderos cómplices, como se desgañitan para ocultar sus culpas y pretender hacerlas asumir a otros.

El País y nuestros futuros gobernantes, más los  representantes del pueblo, con son sus parlamentarios, deberán representar los intereses sociales de las grandes mayorías y no confundirse con los grandes intereses privados y con sus manos limpias deberían corregir estas atrocidades.

Se debe derogar el D.701 y establecer las responsabilidades por comisión u omisión, de todos los que se encuentran involucrados, pero principalmente de las forestales, sus dueños y de quienes les han favorecido haciendo retorcer e interpretar las leyes, para terminar, con intereses espurios favoreciéndolos, a costa del pueblo de Chile y permitiéndoles mejorar sus beneficios, sin importar el costo que tiene que pagar los sectores más modestos de la clase media y los pobladores.

Por otra parte las autoridades pertinentes, bajo esas presiones, han logrado paralizar a los agentes fiscalizadores y lo han hecho desde el poder o con artimañas personales, para que no cumplan con su deber.         

ClariNet