29-01-2010

La prótesis dental, conocida popularmente como dentadura postiza, es un elemento que sustituye, restaura o protege las piezas dentarias perdidas o debilitadas, ayudando a mejorar la masticación, el habla y también la estética.
Independientemente del tipo de prótesis, al comenzar a usarlas pueden aparecer problemas de adaptación, como mordeduras ocasionales en lengua y carrillo, rozaduras, producción elevada de saliva, etc. Todas estas circunstancias son habituales y suelen remitir con el paso del tiempo.
Y es que los aparatos de prótesis removible nuevos requieren un periodo de adaptación de una a tres semanas (rara vez más tiempo), durante el que es normal que la persona note una sensación de cuerpo extraño, aumento de la salivación, disminución del sentido del gusto, puede haber mordeduras de lengua y mejillas y presentar ciertas dificultades para hablar.
Además, es posible que tenga molestias al masticar o al poner y quitar la prótesis, ya sea por falta de "encallecimiento" de la encía o por la aparición de heridas o rozaduras que requieren pequeñas correcciones de la prótesis por el dentista.
Durante los primeros días, se recomienda masticar con cuidado e ingerir alimentos blandos para no sobrecargar las encías.
No obstante, lo que el portador de una prótesis dental debe saber por encima de todo es que nunca puede abandonar unos criterios básicos de higiene y limpieza. Un incorrecto uso de estas prótesis y una mala higiene dental puede provocar importantes problemas bucodentales y, además, afectar de forma considerable a la autoestima y el bienestar del portador de la prótesis.
La acumulación de placa sobre y bajo las prótesis dentales contribuye al mal aliento y a la adherencia de sarro y placa bacteriana. Facilita también la aparición de irritaciones y lesiones bucales en forma de manchas o llagas en la boca, los labios o la lengua.
Una de las razones por la que algunas personas creen que no necesitan un cuidado más detallado de su prótesis puede ser la creencia de que, una vez perdidas las piezas dentales, no necesitan seguir cuidando su boca y desconocen que siguen produciéndose cambios en sus encías.
En este sentido no suelen dar importancia al cuidado de las encías y además existe una recesión mayor o menor que provoca el desajuste de la prótesis. Otro aspecto es el de las prótesis que están desadaptadas o rotas y que, sin embargo, el usuario sigue utilizando.
El buen mantenimiento de las prótesis dentales no solo facilitará su uso sino también su duración. Mantener una prótesis dental no requiere un esfuerzo excesivo, solo unas normas básicas: desinfección de la prótesis unida al hábito diario de cuidado y limpieza de la prótesis y la boca.
Uno de los aspectos que más preocupa a las personas que utilizan prótesis dentales es que queden sujetas lo mejor posible. Según los especialistas, la prótesis inferior, salvo raras excepciones, nunca se fijará satisfactoriamente.
Para paliar este problema existen en la farmacia cremas fijadoras de uso diario que facilitan la adherencia natural de la prótesis dental a las encías o al paladar. A la hora de decantarse por uno u otro de estos productos fijadores es importante considerar que la duración de la adhesión sea larga, es decir, que no haya que estar renovando el producto adhesivo muchas veces al día y, además, que dicha adhesión sea fuerte para que no se mueva la prótesis.
En el ámbito de la sujeción, también existen fijadores inmediatos de coronas y puentes dentales, muy útiles en el caso de que alguna de estas piezas se desprenda o se rompa, sujetándola firmemente hasta que se pueda acudir al dentista.
En algunas ocasiones la dentadura postiza puede caerse y romperse, normalmente por la mitad, o bien, desprendiéndose algún diente. Para estas ocasiones existen reparadores permanentes de venta en farmacias, lo que puede representar una solución económica que puede servir en algunos casos si la persona no puede adquirir una prótesis dental nueva.
Asimismo, existen otros casos en que los puentes y/o coronas se desprenden. Para salvar estas situaciones momentáneamente, existen productos que solucionan el problema hasta que pueda visitarse al dentista. Todos estos productos están testados para ser utilizados directamente en las encías y pueden ser retirados fácilmente por el dentista cuando acudamos a su consulta.
Siempre que aparezca una molestia en las encías es preciso acudir al dentista, aunque al principio, como estas molestias son normales, puede esperar cuatro o cinco días. Si transcurrido este tiempo no hubieran desaparecido, o si empeoran con el paso de los días no deje de ir al odontólogo.
Las encías, con el tiempo, sufren modificaciones y con ello se producen desajustes en las prótesis que deberán ser corregidos por el dentista. Por ello conviene realizar revisiones rutinarias cada seis meses.
NORMAS BÁSICAS DE USO CORRECTO DE LA PRÓTESIS DENTAL
1.- Higiene diaria: después de cada comida es necesario lavar las prótesis así como realizar un cepillado completo de la boca para retirar cualquier resto de comida. Con la finalidad de prevenir la aparición de caries, es conveniente usar flúor y seda dental para limpiar entr los dientes.
2.- Limpieza de las prótesis: se deben limpiar exhaustivamente al menos una vez al día. Para ello puede emplearse un cepillo y pasta dentrífica o jabón para evitar la formación de sarro, aclarándolas posteriormente con agua abundante. Puede utilizarse asimismo algunos de los productos de venta en farmacias (pastillas efervescentes) para la limpieza más completa de la prótesis en pocos minutos. De hecho, siempre es recomendable desinfectar las prótesis con algunos de estos productos una vez a la semana como mínimo.
3.- Cepillado de la parte metálica: también es muy importante la limpieza de las partes metálicas de las prótesis, sobre todo las que contactan directamente con los dientes. Es recomendable utilizar alcohol para limpiarlas ya que, en caso contrario, pueden acumular sarro y provocar problemas bucodentales.
4.- Extracción diaria de las prótesis: es necesario retirarse diariamente las prótesis dentales para que los tejidos descansen de la presión a la que pueden verse sometidos. El mejor para ello es la hora de dormir.
5.- Colocación: los aparatos de prótesis completa deben colocarse en su sitio y siempre mojados, dentro de la boca, con los dedos. Nunca debe morderse sobre ellos sin estar debidamente colocados en su sitio, porque podrían romperse o producir heridas en las encías.
ClariNet
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